Los Leones, necesitados de pitcheo en esta crítica etapa, agregaron a su lista de peloteros protegidos a Jake Sánchez, un lanzador que puede ser su cerrador a partir del 28 de julio.
Ese día se abrirá un espacio llamado “ventana especial” y los equipos pueden hacer dos movimientos para cerrar definitivamente sus rósters de cara a la recta final de la temporada 2025.
Ese día los equipos tienen derecho a tomar a algún pelotero dejado libre por cualquier equipo de la LMB o de otras ligas, agregar a otro vía cambio. A las fieras les urge hacer algo por su pitcheo, a ratos muy inestable y que apenas en estos partidos recientes había dado muestras de ir por la senda correcta, en la rotación y en el bullpen.
Y es que, luego de la estrepitosa debacle de la semana pasada, en que perdieron tres partidos por malas actuaciones de su bullpen, especialmente de Ken Giles, extendieron una racha negativa a seis derrotas, todas en casa.
A Giles desde el cierre de movimientos del martes los Leones le dieron de baja, luego de sus desafortunados relevos que costaron tres derrotas en partidos que se estaban muy cerca de ganar, dos ante los Piratas de Campeche en días seguidos y otro, el domingo, ante los Conspiradores de Querétaro.
Lo de Jake Sánchez se veía como bola cantada porque, además, los Leones se quedaron sin su cerrador por unos días ante la lesión sufrida por el dominicano Michael Feliz en el partido del domingo, momento que originó la entrada de Giles y posterior desastre.
No se sabe exactamente cuántos días más estará fuera Feliz, quien, dijeron el martes, aún tenía una inflamación de pierna. El coach Octavio Álvarez dijo que estará en día a día.
Sánchez, dado de baja por los Saraperos de Saltillo hace unos días, fue registrado ayer mismo por los melenudos y entrenó en la tarde con las fieras, aunque su registro oficial será el día 28.
Jacob Sánchez, su nombre oficial, tiene 35 años y juega como mexicano estadounidense. Goza de un cartel importante, aunque esta temporada ha sido de contrastes, lo que alborotó el avispero entre los aficionados.
Con Saltillo no le fue muy bien. Allí dejó récord de 0-1 con una espantosa efectividad de 16.43, con dos salvamentos en cinco apariciones. Su primer equipo este año fue el Águila de Veracruz, donde logró 12 salvamentos en 15 oportunidades, lanzando en 33 encuentros. Su efectividad fue de 8.90.
En la Liga Mexicana del Pacífico tiene bastante historia. Jake es el segundo lugar en juegos salvados en la historia invernal con 121, superado por Isidro Márquez. Allí, posee la marca de más salvamentos en una temporada, con 26, jugando para las Águilas de Mexicali.
En los cotilleros del Kukulcán la gran pregunta era ayer: con la llegada de Sánchez, cerrador en toda su carrera, ¿qué pasará con Feliz? Primero que no se sabe si Feliz estará listo en su recuperación. Y segundo, el piloto Oswaldo Morejón podría decantarse por usar a Sánchez para la última entrada, y poniendo a Feliz como preparador. Eso, sin duda, quitaría presión a un Feliz que este año ha desperdiciado tres oportunidades de salvamento y ha fallado en otras tantas ocasiones al entrar sin ventaja. Como sea, ambos tienen a 14 rescates.— Gaspar Silveira



