Aunque hay quienes dicen que es parte del juego ganar o perder, los Leones de Yucatán quizá entraron en una situación de pánico cuando faltan nueve partidos para terminar el rol regular. En menos de esos nueve, sin embargo, tendrán que hacer maravillas para obrar por un milagro que les permita llegar a la fiesta de los playoffs.
Lo primero será pensar en ganar y ganar, esperando que los demás involucrados en la lucha por uno de seis boletos disponibles en la Zona Sur se meta en una mala racha para poder desbancarlo. Es aquí cuando el ganar o perder sí importa, y mucho.
Y mientras se acomodan esas piezas, a las fieras movieron una ficha que puede ser clave: cambiaron de mánager por tercera vez en el calendario, despidiendo al yucateco Oswaldo Morejón Martínez y supliéndolo por el venezolano Eliézer Alfonzo, quien era su coach de bateo.
Morejón agarró al equipo con récord de 16-17, en el quinto lugar de la Zona Sur. Al dejar el timón, las fieras jugaban para 36-45, en el séptimo sitio, fuera de zona de calificación. Cargar la culpa al piloto sería decir que los jugadores no cuentan y los que juegan son ellos. Pero siempre en los deportes es fácil correr a uno que a muchos.
No hay que ir lejos para descubrir el hilo negro de las necesidades del equipo melenudo para no quedarse fuera de un playoff por primera vez desde el año 2014: necesitan ganar sí o sí. Borrar los fantasmas del pasado reciente no será nada fácil, pero aplicarse bien en estos nueve partidos será vital. La principal tarea de Alfonzo será hacerles creer que es posible.
Los Olmecas de Tabasco estaban en picada, movieron sus fichas y comenzaron a ganar. Ya están en sexto sitio, en una racha de 9-1 en los últimos diez. Los Piratas de Campeche había pasado problemas en los años recientes y de pronto hallaron una química entre un mánager nuevo (Daren Brown) y de pronto salió el sol para el galeón, que, con una columna vertebral de mucho respeto y un pitcheo sólido, les hizo navegar en aguas tranquilas.
En la cueva parecía haber llegado esa estabilidad, hasta que de pronto el equipo comenzó a desmoronarse. No aprovecharon una estadía en casa y la selva comenzó a incendiarse.
De ganar cinco series seguidas, ahora tienen cinco perdidas en fila y nueve derrotas en los últimos diez juegos.
La serie que arranca hoy puede definir todo. El Águila de Veracruz llega en el quinto lugar, con 39-44, igual en capilla, pues va 2-8 en sus últimos diez. Es una batalla entre equipos que necesitan ganar con urgencia.
Dicen que siempre que hay un cambio se abre bien la etapa siguiente, así que todos ven como clave el primer juego de la serie. Y sí, caer sería complicarse más.
Y en la “ventana” de cambios que abrió la Liga Mexicana, los Leones ya tenían al bombero Jake Sánchez y, al cierre, obtuvieron al lanzador dominicano Héctor Pérez, quien logró 13 salvamentos para Caliente de Durango, vía cambio. En esta operación se fue a Durango el zurdo yucateco Saúl Vázquez, quien ya tenía varias semanas fuera del róster, si notificación oficial del por qué..


