En ruta hacia una ciudad más verde y resiliente, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada presentó y puso en marcha el Biocorredor Poniente, el primero de su tipo en la historia de Mérida.
Ante vecinos de la zona, autoridades e invitados, la alcaldesa explicó que se trata de un proyecto de restauración ambiental y recuperación del espacio público que conecta naturaleza, comunidad y planeación urbana, y que hoy se consolida como un pulmón verde para la ciudad.

La primera edil destacó el valor de la obra como resultado del trabajo colectivo. “Hoy es un día importante para Mérida, el parque ecológico del poniente es una realidad que refleja el trabajo en conjunto entre la sociedad civil, la academia, la iniciativa privada y el gobierno municipal, así como la colaboración internacional”, expresó.
Y es que, además del Ayuntamiento, en el proyecto tomaron parte Cooperación Técnica Alemana (GIZ), Revive, Colectivo Tomate, Comex, Cemex y la UNAM.
Tras señalar que el bioCorredor forma parte de una estrategia de ordenamiento territorial que busca responder al acelerado crecimiento urbano de la ciudad, la alcaldesa recordó que 2026 ha sido denominado por el Ayuntamiento como el “Año del orden”.
“No podemos pensar en una ciudad ordenada sin una ciudad con espacios que sean diversos y que cuiden al medio ambiente”. En ese sentido, Cecilia Patrón explicó que el biocorredor cumple funciones fundamentales para la ciudad, como regulación de temperatura y protección de la biodiversidad.
“Es muy importante entender todo lo que hacen estos espacios, no solo son espacios bellos, maravillosos, que hay sombra, que podemos hacer ejercicio o que podemos venir con nuestros niños, sino que además, tienen una función de cuidado del medio ambiente”, enfatizó.
El Biocorredor Poniente, según se informó, es la suma de espacios públicos desde el Parque Arqueo Ecológico del Poniente hasta el Ecológico del Poniente, y en medio de estos 1.2 kilómetros están los parques Yucalpetén y el de los Cantaritos, que juntos suman unas 75 hectáreas.

Raúl Escalante Aguilar, director de la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal (Umaba), explicó la relevancia ecológica del lugar. “Ante el crecimiento que tiene la ciudad, estos lugares están cumpliendo una función biológica muy importante”, señaló.
El funcionario destacó que la presencia de agua ha permitido el desarrollo de vegetación y fauna, además de contribuir a mitigar el calor urbano. “Nos están ayudando muchísimo a bajar la temperatura ante una ciudad que todos los días pues van en aumento sus temperaturas”, dijo, al tiempo que subrayó su papel como refugio para aves y fauna silvestre.
Otro de los beneficios centrales del Biocorredor Poniente es la prevención de inundaciones. “Cuando viene el agua de la calle, pues mucha viene a concentrarse aquí y con el paso del tiempo, ésta va a ir disminuyendo, lo que evita una inundación de fuera de aquí”, explicó Escalante Aguilar.
Además de la parte ambiental, el proyecto apuesta por el uso social y comunitario del espacio, aunque con un enfoque distinto al de un parque tradicional. “Significa muchas cosas… lejos que este humedal sea un parque donde podamos hacer actividades que se realizan en un parque cotidiano, podamos hacer otro tipo de actividades que cuiden y conserven la fauna y la flora que se encuentra en este sitio”, puntualizó.
Biocorredor Poniente, en 30 días
El Biocorredor Poniente fue desarrollado en apenas 30 días, a partir de un diagnóstico ambiental y social. Incluyó nueve talleres comunitarios en los que niñas, niños, jóvenes y personas adultas participaron en dinámicas de juego, arte y educación ambiental, fortaleciendo su vínculo con el entorno y apropiándose del espacio público.
La intervención contempla una antesala deportiva y comunitaria, jardín de polinizadores, zona de reforestación, árboles hábitat y patrimonial, jardín de microcuenca, biofiltro, sistema de monitoreo en humedal, señalética y placas informativas.
Más del 60% del área se mantiene como superficie verde, respetando la vegetación existente e incorporando nuevos elementos naturales. A ello se suman murales artísticos, juegos en piso y mobiliario urbano elaborado con materiales sostenibles.
La alcaldesa hizo un llamado a la ciudadanía para cuidar y apropiarse del biocorredor. “Invito a todos los vecinos a que lo cuiden, abracen y hagan suyo… no es nada más ese simple árbol que vemos, este simple espacio con agua, sino lo que representa este espacio con agua para la ciudad”, expresó.
Finalmente, Patrón Laviada reiteró que el Biocorredor Poniente se integrará a una red más amplia de corredores verdes, como el de Ciudad Caucel, con el objetivo de construir una Mérida más verde, ordenada y preparada frente a los retos del cambio climático. “Este es un espacio para que las familias crezcan felices, vivan felices… que esa es la tarea de todos nosotros”, concluyó.
En la presentación estuvieron Gerardo González Alfaro, director de Cooperación Técnica Alemana (GIZ); Gretta González, gerente del Programa “Comex por un México Bien Hecho”; Doménica Cifuentes Victoria, asesora de Asuntos Públicos Cemex; Guillermo Milano Castillo, director ejecutivo del Colectivo Tomate; Karla Rodríguez, investigadora de la Escuela Nacional de Estudios Superiores-UNAM; Carlos Viñas Heredia, coordinador general de Desarrollo Ordenado y Gestión de la Ciudad, y el comisario Rafael Jesús Chaires Cuevas, director de la Policía Municipal.— IVÁN CANUL EK
