World Athletics (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo) fijó el 1 de septiembre como fecha límite para que las atletas femeninas se sometan a pruebas genéticas que les permitan competir en el Campeonato Mundial de Atletismo, que comenzará el 13 de septiembre en Tokio.
La organización anunció en marzo que exigiría pruebas de cromosomas mediante hisopos bucales o manchas de sangre seca para determinar la elegibilidad en competencias femeninas de élite. “Es la fecha de cierre para las inscripciones y la fecha en que las regulaciones entran en vigor”, indicó la entidad en un comunicado.
La actualización confirma la aplicación de reglas en un tema que causó controversia desde que Caster Semenya ganó su primer título mundial en 2009.
Hace tres semanas, Semenya obtuvo un fallo favorable del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, tras alegar que no tuvo una audiencia justa en Suiza. Sin embargo, esta decisión no anuló las regulaciones.
World Athletics introdujo reglas en 2018 que exigían a atletas con Diferencias en el Desarrollo Sexual (DSD) reducir su testosterona natural para competir en pruebas internacionales femeninas. Semenya, campeona olímpica en 2012 y 2016, rechazó tomar medicación.
El organismo con sede en Mónaco ahora exige una “prueba única en la vida” para identificar a atletas con cromosoma Y. “Estamos diciendo que, a nivel de élite, para competir en la categoría femenina, debes ser biológicamente femenina”, explicó Sebastian Coe, presidente del organismo.
La federación cubrirá hasta 100 pruebas, con resultados disponibles en dos semanas. “La prueba SRY es extremadamente precisa y el riesgo de falsos negativos o positivos es altamente improbable”, aseguró World Athletics.
La reglamentación se aplicará también a atletas transgénero, destacó que “no hay ninguna compitiendo a nivel internacional de élite bajo las regulaciones actuales”.
El caso legal de Semenya podría regresar al tribunal federal de Lausana, en Suiza.— AP
