Y pues la vida de los Leones de Yucatán se extendió hasta el último día de la temporada regular.
Por increíble que parezca, el equipo que parecía encaminado directamente a unas vacaciones anticipadas, podría hoy, con un triunfo, preparar maletas para otro viaje: una visita al infierno para jugar playoffs.
Los melenudos, con otra gran actuación de su abridor, ahora Yoanner Negrín, y bateo que fue suficiente, vencieron 6-3 a los Tigres de Quintana Roo y saldrán hoy al Parque “Beto Ávila” de Cancún a buscar una victoria más para amarrar su boleto a la postemporada.
La combinación de resultados entre Yucatán y Tabasco, con victoria de los Leones y derrota de los Olmecas, pone a las fieras en el sexto sitio, con el mismo récord (41-50), y los melenudos arriba por dominio (5-4 en nueve partidos en el rol regular).
Un resultado fundamental es el del partido entre Bravos de León y Diablos Rojos, con los pingos ganando al cierre de esta edición.
Si voltean el score y ganan los Bravos, se ponen 41-49, en el sexto puesto, medio juego arriba de Yucatán. Si pierden, bajan a 40-50, y caen al octavo.
Será un jueves de verdadera locura en tres estadios en busca de ese sexto boleto. Todo puede pasar. Y cae buena pregunta para el alto mando melenudo: ¿quién sube a la loma para el vital duelo?
Los Leones de Yucatán ya usaron a sus dos estelares abridores y ambos respondieron. El martes, César Valdez ganando el primero, y anoche, Yoanner Negrín luciéndose.
El “Asere” se creció otra vez en un juego grande. Lanzó cinco actos con cuatro hits, una carrera, sin bases y ponchando a seis. Uno de los chocolates, a Christopher Gastélum, fue el 1,500 en su carrera de poco más de una década en la Mexicana.
Sus compañeros le apoyaron. A la ofensiva, Antonio Piñero produjo dos y Webster Rivas bateó cuadrangular de dos registros. Norberto Obeso fueteó tres hits, de 12 que batearon.
En la loma, tras Negrín, Ronnie Williams y Edwin Escobar colgaron a un cero, pero a Michael Feliz le hicieron una en la octava, entrando al rescate Jake Sánchez, a quien en la novena le anotaron otra. Nunca faltan los sustos en la cueva.
Y pues ya en el día final, todos, salvo Valdez y Negrín, deben estar listos para subir a la loma y para salir a partirse el cuero. Juego de vida o muerte que se necesita ganar para no depender de nadie. Huele a playoffs, pero…


