El toreo se encendió ayer en El Puerto de Santa María, incluso más allá de su mítica arena de la que Joselito Elk Galo dijo “Quien no ha visto toros en El Puerto no sabe lo que es un día de toros…”
Fue, durante una gran corrida, con salida en hombros de los tres matadores, en que Morante de la Puebla y Andrés Roca Rey se vieron cara a cara en el callejón y no fue de pocos amigos.
¿Recuerdan aquella noticia del supuesto “veto” de Roca Rey a Morante en Santander? Eso tiene encendidos los caminos entre ambos.
Ayer, alternaron en una de las corridas estelares de estos días, en el que ambos toreros, igual que el tercer espada, Daniel Crespo, cortaron dos orejas para irse en volandas, ante un lleno para la lidia de ejemplares de Núñez del Cuvillo.
Morante desorejó a su primero, y Roca Rey hizo lo propio con el segundo. Con el cuarto, de Morante, el peruano se fue por un quite, y fue tras ese momento en que vino el enfrentamiento.
La reseña de mundotoro.com explica lo acontecido en el callejón:
“Morante de la Puebla recibió al cuarto con medio capote por chicuelinas. El toro de Núñez de Cuvillo fue acortando su viaje y puso en serios apuros a Morante de la Puebla. Tomó las riendas Curro Javier de la lidia (su peón de brega) hasta que Roca Rey quitó de manera variada en varios lances que llevaron la polémica al callejón cuando Morante le recriminó el trazo y metraje del mismo teniendo en cuenta las complicaciones del toro. ‘Maestro, fúmate un purito despacito’, respondió el peruano al reproche del cigarrero”.
“El toro fue complicado y Morante citó en cada embroque con un asiento y un valor que comprometía lo humano. Sin embargo, Morante se impuso y con un toro poco agradecido al toreo, hubo muletazos de enorme mérito y trazo. Un natural en el centro del ruedo fue la definición perfecta. El acero fue defectuoso y el presidente no hizo caso a la petición de oreja por parte del público. Saludó una ovación”.
Se fueron los tres en hombros, con los aficionados encantados por el toreo y por la rivalidad.— Gaspar Silveira
