Si Lorenzo Bundy dice que, a pesar de la superioridad mostrada por los Diablos Rojos, o las deficiencias que enseñaron los Leones, la serie de primera ronda todavía no está definida, créale. Por algo lo afirma el piloto.

Bundy aseguró el domingo, tras la segunda victoria de los pingos, que “no hemos hecho nada”.

Sus pingos tienen una ventaja muy grande ante los melenudos, en los números y en lo anímico, y ayer llegaron con calma a Mérida, donde en teoría tendrán todo a modo para ganar la serie ante unas fieras desdibujadas.

Los Diablos anotaron 25 carreras en dos partidos aprovechando todo lo que los Leones no hicieron bien.

Citó algunos ejemplos en declaraciones tras el segundo partido, que ejemplifican que en el béisbol hay que hacer las cosas de manera oportuna, siempre.

“Supimos sacar un out importante cuando estaba el juego 2-1 y después explotó la ofensiva otra vez con un racimo grande”, dijo el timonel de los infernales.

Nada alejado de la realidad. Eso de sacar un tercer out a la hora buena siempre será importante.

En el segundo juego, Odrismer Despaigne parecía salir avante con una jugada de doble matanza, pero luego vino un foul que no atraparon por no hablarse dos fildeadores (Wilmer Difó y Yadir Drake), y el bateador, vivo, luego se embasó con pelotazo y, más tarde, anotó en una jugada combinada entre un wildpitch de Despaigne y un mal tiro del receptor Webster Rivas, que se veía innecesario de hacer. Una carrera regalada prácticamente.

En la quinta, cuando Despaigne mejor lanzaba, perdió la brújula y, con dos fuera, firmó pasaporte a Carlos Sepúlveda, perdiendo a un bateador que tuvo con el conteo a favor en dos strikes. Y luego vino otra base y un hit productor para el 2-1. Otra vez el tercer out se escondió.

En la séptima, antes del racimo grande de 10 carreras, los Leones tuvieron la del empate en base. Difó recibió base, Piñero se sacrificó, pero fallaron Bernard rodando a la primera pitcheada, colocando al corredor en la antesala, y Obeso al tercer envío.

Esa es la oportunidad que Bundy destaca que los Diablos hicieron de manera correcta. Los Leones, en el cierre, no pudieron sacar el tercer out, y todo el daño que les hicieron fue con dos fuera. Lo que dicen los narradores y los conocedores: 10 carreras con dos outs es totalmente inaudito.

Antes de poder terminar el tormentoso episodio, el pitcheo de las fieras regaló siete pasaportes. Trevor Kelley entró a resolver una situación de peligro, pero toleró triple de Carlos Pérez productor de dos y luego firmó tres pasaportes seguidos. Y así se desbarataron los Leones.

Bundy, pese a todo lo vivido, dice que van bien, pero falta mucho. “Ya estamos a la mitad de la lucha, ahora vamos a la casa de ellos, pero todavía no hemos hecho nada”.— Gaspar Silveira Malaver

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