Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, los tenistas que se encuentran en los dos primeros puestos del ranking masculino mundial, han acaparado cada título de Grand Slam que se ha disputado desde enero de 2024, y nueve de los últimos 12.
Ambos se han medido en cuatro finales este año.
El español emergió victorioso en la última, en el Masters de Cincinnati, luego que el italiano abandonó por enfermedad en el primer set al ir perdiendo 5-0.
De cara al US Open , el último Slam de la temporada, pareciera que no existe ninguna fuerza humana que pueda impedir un duelo por el campeonato el domingo 7 de septiembre entre Sinner, de 24 años, y Alcaraz, de 22. Sus oponentes rinden pleitesía, incluyendo el dueño del récord de títulos en las grandes citas.
“Lo que han hecho en los últimos dos años es extraordinario”, dijo Novak Djokovic, campeón de 24 Slams. “En particular, este año, las finales que los vimos enfrentarse en Roland Garros, Wimbledon y algunos otros torneos, son simplemente increíbles para nuestro deporte”.
“Creo que su rivalidad es, sin duda, la mejor que tenemos actualmente y parece que se mantendrá así por un tiempo”, añadió el serbio, que en el ocaso de su carrera dedica su esfuerzo esencialmente a los Slams.
La “nueva era”
En esta era posterior a los Tres Grandes tras el retiro de Roger Federer y Rafael Nadal, se ha popularizado la palabra “Sincaraz”, una combinación equivalente a la de “Fedal”, el juego de palabras con los apellidos de Federer y Nadal.
El panorama es diametralmente opuesto en la rama femenina previo al iniciar hoy la actividad del cuadro de individuales del US Open en Flushing Meadows, con múltiples candidatas.
Están las tres primeras del ranking —la uno Aryna Sabalenka, la dos Iga Swiatek y la tres Coco Gauff—, quienes han ganado los últimos tres títulos en Nueva York.
Naomi Osaka o Elena Rybakina, previas campeones de Slams, han tenido un buen desempeño últimamente.
Tal vez sea el momento de las adolescentes Mirra Andreeva y Vicky Mboko.
La discusión entre los hombres se centra en Sinner y Alcaraz, los protagonistas de la rivalidad del momento. “Creo que el respeto que nos tenemos y la buena relación que tenemos fuera de la cancha es genial”, respondió ayer Alcaraz a una pregunta sobre la pulseada con Sinner. “Creo que todos ven lo que podemos hacer cada vez que nos enfrentamos. Llevamos el nivel al máximo. Pero creo que no estamos acostumbrados a ver la relación que tenemos fuera de la cancha al mismo tiempo que es una rivalidad tan grande. Eso lo hace realmente especial”.
En la antesala del US Open, Sinner advirtió que el actual duopolio puede romperse en cualquier momento:
“Por ahora, Carlos y yo compartimos grandes trofeos, pero las cosas pueden cambiar. Nunca se sabe”.
Cualquiera de los dos podría irse de Nueva York como número uno del mundo.
Encandilaron en las dos últimas finales de Grand Slam. Alcaraz borró un déficit de dos sets y levantó tres puntos de campeonato para consagrarse en Roland Garros en junio. Sinner se desquitó un mes después al ganar en cuatro sets la final de Wimbledon.
El abandono de Sinner en la final de Cincinnati acabó la racha de 26 victorias consecutivas del italiano en canchas duras. Alcaraz fue responsable de la derrota anterior.
El murciano lidera la gira con seis títulos esta temporada, victorioso en 39 de sus últimos 41 partidos. El de Cincinnati fue el cuarto torneo en el que ambos participaron. Acabaron disputando la final en cada uno de los cuatro. Alcaraz también se impuso en Roma.
“No podemos simplemente ponerlos en un pedestal. Tenemos que vencerlos si queremos hacer algo especial”, declaró Frances Tiafoe, el estadounidense que alcanzó las semifinales del US Open en dos de las últimas tres ediciones.
“Los respeto muchísimo, pero al mismo tiempo, si me tocan en el cuadro, creo que puedo vencerlos”.
Sharapova Homenaje
La rusa Maria Sharapova y los hermanos Bob y Mike Bryan serán incluidos en el Salón de la Fama del Tenis Internacional.
Sorpresa
“¡Vaya, hubo mucho sacrificio! Hubo mucho trabajo duro. ¡Y, vaya, valió la pena!”, afirmó el viernes Sharapova, un día antes de ser consagrada junto con los dominantes hermanos como nueva integrante del recinto.
Consagración
Sharapova se convirtió en una estrella instantánea en 2004, cuando ganó Wimbledon venciendo a la campeona defensora Serena Williams en la final. También conquistó el US Open en 2006, el Abierto de Australia en 2008 y Roland Garros en 2012 y 2014, y fue la primera tenista rusa en alcanzar el número uno en el ranking de individuales de la WTA.



