La temporada del centenario de la Liga Mexicana de Béisbol abre hoy su última etapa, una Serie del Rey que ha levantado expectación.
Tendrá frente a frente al equipo más ganador en la historia del circuito, los Diablos Rojos del México, midiéndose con los Charros de Jalisco, un club que llegó de “panzazo” a la postemporada, pero que ha crecido tanto, que venció dos veces en los playoffs a la novena que, en teoría, tendría que estar peleando con la Marabunta Roja (los Sultanes de Monterrey).
Así que, dejando atrás lo vivido en el rol regular y las primeras tres series de postemporadas, hoy los Diablos iniciarán la parte final de la defensa del campeonato ganado en 2024 con lujo de facilidad. El piloto Lorenzo Bundy, quien fue monarca como jugador y los coronó el año pasado, mandará a la loma a Ricardo Pinto, su mejor serpentinero en esta instancia. La misión no será fácil, porque en el bando contrario están unos Charros que han crecido y llegan embalados. Tienen un pitcheo de primera y Benjamín Gil, el gran motivador, mandará a la loma a Luis Payán, de brillante papel este año.
Los pilotos se vieron las caras y se saludaron ayer en la presentación del nuevo trofeo para el campeón de la Liga Mexicana. No se guardaron nada en sus intervenciones, confiando en sus equipos para llegar al trono. Están convencidos de que tienen para estar en lo más alto de la LMB.
El primer partido se jugará esta noche. El playball se cantará a las 7 en el Estadio “Alfredo Harp Helú”, que ya vendió sus 20 mil localidades.— Gaspar Silveira Malaver
