El encuentro de eliminatorias mundialistas entre Israel e Italia se jugará esta tarde en Udine, en medio de estrictas medidas de seguridad y tensiones políticas, pese al reciente alto el fuego que puso fin a dos años de guerra en Gaza.
Se prevé la presencia de unos 10 mil manifestantes en una marcha pro-palestina, que se desarrollará en el centro de la ciudad, lejos del Estadio Friuli.
Para el encuentro se vendieron poco más de 9 mil boletos de los 25 mil que había disponibles.
Gennaro Gattuso, entrenador de la selección italiana, celebró la tregua: “Son imágenes hermosas, todos estamos muy felices. Estamos felices de que la guerra haya sido detenida”, dijo.
Italia fue elegida como sede por su ubicación aislada y facilidad para controlar accesos, lo que ha motivado bloqueos de carreteras, sobrevuelos de helicópteros y mucha presencia policial.
El plantel israelí, encabezado por Ran Ben-Shimon, vive emociones encontradas por el retorno de 20 rehenes a su país.
“Es un momento que llevaremos con nosotros toda nuestra vida”, declaró. Su jugador Manor Solomon agregó: “Es uno de los días más felices de nuestras vidas. Todo lo que sucedió debería dar más motivación”.
En el terreno deportivo, Italia llega en el segundo lugar del Grupo I y necesita vencer a Israel para asegurar el repechaje continental y mantener sus aspiraciones de volver a un Mundial tras dos ausencias consecutivas.
En su anterior enfrentamiento, los italianos ganaron 5-4 en un partido descrito por Gattuso como “el más loco” de su carrera.
Postura de la FIFA
En el plano institucional, la FIFA decidió no suspender a la selección de Israel durante el conflicto armado en Gaza, pese a las peticiones de la Federación Palestina de Fútbol, encabezada por su presidente Jibril Rajoub.
En una reunión en Zúrich, Rajoub solicitó a Gianni Infantino “poner fin al hambre y al genocidio”. Sin embargo, la propia FIFA respondió que “no puede resolver problemas geopolíticos, pero puede y debe promover el fútbol”.
La decisión contrasta con la sanción impuesta a Rusia tras su invasión a Ucrania en 2022, cuando la FIFA y la UEFA suspendieron de inmediato a los equipos rusos de cualquier competencia a nivel de club o selección.
En aquel caso, ambos organismos emitieron un comunicado conjunto destacando que el fútbol debía “unirse en plena solidaridad con las personas afectadas en Ucrania”.
“Ahora todos deberían estar contentos y apoyar el proceso de paz. Por supuesto, esto va más allá del fútbol, pero también lo incluye”, dijo Infantino sobre la actualidad en Palestina.— AP
