Alejandro Kirk presentó, en su debut en la Serie Mundial, la mejor actuación de un pelotero mexicano en la historia de las postemporadas.
El joven receptor nativo de Tijuana, a veces en el ojo del huracán por su volumen corporal, hizo estragos al equipo que había presumido de ser una construcción sin fisuras, y con tres hits, incluido un cuadrangular de dos carreras, guió una inesperada paliza de los Azulejos de Toronto sobre los Dodgers de Los Ángeles, 11-4, en el arranque del Clásico de Otoño.
No se recuerda a un mexicano tan brillante en la gran vitrina que es la Serie Mundial como Kirk en el Juego 1 en el Rogers Centre, desde Fernando Valenzuela en 1981 y, cercano, Julio Urías en la temporada de la pandemia. Colosales.
Los reflectores estaban puestos en Shohei Ohtani con los Dodgers y Vladimir Guerrero Jr. con los Azulejos, pero fue el “Cap”, Kirk, el gran protagonista. El gordito que es un as detrás del pentágono, lleva cuatro jonrones en los playoffs y cada vez se ve mejor.
Los angelinos se vieron en predicamentos en lo que se considera sus únicos puntos vulnerables: el relevo y la forma en que los dirige Dave Roberts. Puede decirse que cumplió Blake Snell con una labor sólida en cuatro entradas, pero explotó en la quinta, en la que Toronto reventó todo con un racimo impresionante de nueve carreras. ¿Aguantó demasiado Roberts a Snell? Los números dicen que sí. Inexplicable su postura: ha sacado a pitchers lanzando juego perfecto “por cuidar el score”, y ahora con Snell decidió dejarlo.
Y las cosas de la Serie Mundial: los héroes inesperados nunca faltan.
Addison Barger salió del banco como emergente y se voló la barda con la casa llena para hacer explotar a todos. Es el primer emergente que batea un grand slam en esta etapa del año.
Más tarde, Kirk coronó la ofensiva con su palo de dos anotaciones por el prado central, su tercer imparable de la jornada memorable. Las caras de todos en el dogaut dodger eran de incredulidad y la ruidosa afición de Toronto coreaba lo mismo “Kirk.. Kirk”, que “¡Go Jays… Go Jays..!
Con el marcador 11-2, Ohtani la sacó del parque con uno en base para acercar a los Dodgers, pero antes había sorbido dos chocolates. Los números dicen que el nipón suele batear bien sin gente en base o cuando no tiene injerencia en el score. Nada alejado de la realidad.
Kirk tiene para un libro con su juego de ayer: primer pelotero nacido en México con cuadrangular en Serie Mundial; primer pelotero nacido en México con tres hits en un juego del Clásico; primer pelotero nacido en México con dos carreras producidas en la Serie; primer pelotero nacido en México con tres anotadas.
La victoria de los Azulejos en el Rogers Centre fue su primera desde que conquistaron la Serie Mundial en 1993, bajo la dirección de Cito Gaston, quien hizo el pitcheo de honor previo al inicio del partido. La última vez que la Serie se jugó en Toronto, todo terminó con un memorable jonrón de Joe Carter ante Mitch Williams para coronar a los Azulejos.
Y puede pesar mucho este retorno ganador, siempre que los canadienses tomen el impulso para no dejar reaccionar a los actuales campeones de la Serie Mundial. Para el Juego 2, los Dodgers mandarán al intratable japonés Yoshinubo Yamamoto. Toronto ya dañó a uno de sus ases y Roberts y los Dodgers esperan que el tifón nipón funcione a la perfección antes de volver a casa dañados.— Gaspar Silveira Malaver
