Inmediatamente después de subir a la loma por primera vez en la Serie Mundial, Shohei Ohtani ya estaba pensando en la próxima vez que podría treparse al cerrito.
“Depende de qué tan larga sea la serie, pero si existe la posibilidad de que me necesiten en alguno de los partidos, quiero estar listo”, expresó Ohtani después del Juego 4 el martes por la noche. “Podría haber partidos como el de ayer que se van a extrainnings y no se deciden por un tiempo, así que quiero mantenerme preparado para lanzar en cualquier momento”.
Aunque el mánager Dave Roberts dijo que aún no ha conversado personalmente el asunto con Ohtani, espera que la superestrella de dos vías sea una opción desde el bullpen en el Juego 6 (y un potencial 7) en Toronto.
“Cuando hablas del Juego 6, y potencialmente del Juego 7, todas las manos están sobre la mesa”, indicó Roberts el miércoles por la tarde. “Veremos cómo resulta”.
Ohtani cargó con la derrota en el Juego 4, su primera apertura como lanzador en la Serie Mundial. Permitió cuatro carreras en seis entradas y fracción, una noche después de haberse embasado en nueve ocasiones (empatando un récord de todos los tiempos) en el emocionante maratón de 18 entradas que fue el Juego 3.
Los Dodgers habían hablado vagamente la posibilidad de que Ohtani lanzara como relevista durante la postemporada desde la recta final, pero al final, querían que él pudiera enfocarse en ser un miembro efectivo de la rotación de cuatro hombres, además de ser el primer bate del equipo cada noche.
La regla del jugador de dos vías también funciona de manera diferente para los abridores que para los relevistas. Cuando Ohtani abre un juego en la loma y es reemplazado, puede permanecer en el encuentro como bateador designado. Pero si él comenzara el juego como designado y luego lanza de relevista, los Dodgers perderían el “BD” una vez que la labor de Ohtani como lanzador termine.



