Con solo mirar el róster que los Leones de Yucatán de 1957 presentaron para una temporada memorable, llegan las carretadas de emociones. Seguramente eso se sentía cuando las fieras, dirigidas por Óscar “Barriguilla” Rodríguez, jugaban en el emblemático Parque Carta Clara, que fue una de las joyas de los escenarios deportivos mexicanos de mediados del siglo pasado. Llenos a reventar, con guayaberas y vestidos blancos entre sus miles de aficionados.
El Diario de Yucatán estuvo desde los primeros días de existencia de los Leones. Centenario vigía del periodismo yucateco, hoy abre el baúl de los recuerdos en su extraordinario Archivo, desde la Megateca, para presentar imágenes inéditas, la crónica especial, las estadísticas y los nombres de quienes hicieron posible, la primera coronación en el deporte profesional. Fue solamente el inicio.
El róster, tomado de la Enciclopedia del Béisbol Mexicano que editó Pedro Treto Cisneros, muestra uno a uno a peloteros que fueron figuras brillantes: Eldrick “León” Kellman, Orlando Leroux, Olmedo Suárez, Luis “Camaleón” García, Ramiro “Cuquito” Vázquez, Pepe Bache, “Cuco” Toledo, “Cañitas” Moreno, entre otros, sumados a tres yucatecos inmortales: Zacarías Auais, Wílliam Berzunza y Jesús “Chucho” Rejón.
Julián Ladera fue campeón de ponches de la Liga y tuvo 17 victorias, y en el staff de pitcheo de “Barriguilla” estaban también José “Joe” Nakamura, Rodolfo “Mulo” Alvarado, Adriano Wong, Julio “Jiquí” Moreno, Miguel Ángel Rodríguez. Leerlos emociona.
En ese lejano 1957, la Liga Mexicana, hoy un monstruo de veinte cabezas, tenía apenas seis equipos y el campeón era el que más partidos ganaba en el largo calendario de 122 partidos, de viajes mayormente en autobús.
Los Leones, contra viento y marea, hicieron la épica de labrar récord de 68 victorias, 52 derrotas y dos empates, con porcentaje de .567. Superaron a los Diablos, con 66-54-2 y .550. Y la corona se amarró el último día de la temporada. Los Leones jugaron la serie que bajaba el telón en Veracruz y la única forma de conocer la información era seguirla en la radio o leerla en los periódicos al día siguiente.
El Diario tituló, en mayúsculas, “YUCATÁN, CAMPEÓN DE LA LIGA MEXICANA”, posteando en la bajada, “A pesar de un susto de última hora, obtuvo sobre el Águila, el triunfo más codiciado: 6×5”.
Transcribimos tres párrafos de la reseña publicada el 2 de septiembre de ese glorioso 1957, fechada en Veracruz, porque merece la pena que, quienes nunca lo han leído, puedan hacerlo y emocionarse:
“¡EL YUCATÁN ES CAMPEÓN!
Sí, lo escribimos con mayúsculas y nos llenamos la boca para pregonar a los cuatro vientos que los Leones se coronaron esta tarde soberanos de la Liga Mexicana al derrotar al Águila con el apretado margen de 6×5. Un legítimo triunfo de la Provincia. Aún en Veracruz, cuyo equipo sirvió de puente a los peninsulares para arribar a la codiciada meta, reinaba esta tarde el júbilo por la victoria del Yucatán.
Esta es la hora de la celebración. Olvidemos los sinsabores y malos ratos de la campaña transcurrida y en esta ocasión tan especial unámonos jubilosos al triunfo de los Leones para dedicarles, tanto a los componentes del equipo como a su mentor, Oscar Rodríguez, nuestras frases de elogio y felicitación. Y a Barriguilla en especial, porque, en medio de aciertos y jugadas desafortunadas, supo guiar a su equipo por la difícil senda que conduce al pináculo de la gloria beisbolera: EL CAMPEONATO.
Esta tarde, a pesar de un susto mayúsculo de última hora, los Leones obtuvieron la victoria más ansiada de la temporada. Pues no era cuestión de esperar que, como sucedió, los Diablos sufrieran un fracaso en la capital para quedar automáticamente eliminados de la lucha. No, por orgullo, por clase, el Yucatán tenía que ganar el campeonato con un triunfo, para demostrar que ganó la batalla y no que lo demonios la dejaran de ganar”.
La primera gran gesta del deporte yucateco. De muchas páginas que se han escrito y que el Diario ha contado.
Así se publicó en Diario de Yucatán en 1957
Crónica publicada por Diario de Yucatán en su página deportiva, que retrata la hazaña lograda el domingo 1 de septiembre de 1957, cuando conquistaron la corona de la Liga Mexicana de Béisbol, primer título en la historia de las fieras y también la primera gran gesta del deporte profesional yucateco, que luego se extendería a otras disciplinas:
Los Leones de 1957: Primera gran hazaña del deporte profesional yucateco
Veracruz, 1 de septiembre (Especial).- EL YUCATÁN ES CAMPEÓN! Sí, lo escribimos con mayúsculas y nos llenamos la boca para pregonar a los cuatro vientos que os Leones se coronaron esta tarde soberanos de la Liga Mexicana al derrotar al Águila con el apretado margen de 6×5. Un legítimo triunfo de la Provincia. Aún en Veracruz, cuyo equipo sirvió de puente a los peninsulares para arribar a la codiciada meta, reinaba esta tarde el júbilo por la victoria del Yucatán.
Esta es la hora de la celebración. Olvidemos los sinsabores y malos ratos de la campaña transcurrida y en esta ocasión tan especial unámonos jubilosos al triunfo de los Leones para dedicarles, tanto a los componentes del equipo como a su mentor, Oscar Rodríguez, nuestras frases de elogio y felicitación. Y a Barriguilla en especial, porque, en medio de aciertos y jugadas desafortunadas, supo guiar a su equipo por la difícil senda que conduce al pináculo de la gloria
beisbolera: EL CAMPEONATO.
Esta tarde, a pesar de un susto mayúsculo de última hora, los Leones obtuvieron la victoria más ansiada de la temporada. Pues no era cuestión de esperar que, como sucedió, los Diablos sufrieran un fracaso en la capital para quedar automáticamente eliminados de la lucha. No, por orgullo, por clase, el Yucatán tenía que ganar el campeonato con un triunfo, para demostrar que ganó la batalla y no que lo demonios la dejaran de ganar.
Nuevamente el Yucatán necesitó de varios lanzadores para conseguir el éxito. Mike Rodríguez, Julián Ladera, Joe Nakamura y Pedro Montané desfilaron por la caja peninsular y los cuatro unieron sus esfuerzos para triunfar.
Como ya dijimos, los filamentos campeones sufrieron un gran susto en la novena entrada. La pizarra favorecía a los Leones 6 x 4 y Julián Ladera estaba en la lomita cuando se inició la última entrada. Huevito Álvarez y Juan Vistuer se fueron de jits, y Ariosa, de emergente, consiguió un pase para llenar las bases. Ya se barruntaba un nuevo descalabro león de última hora.
Para frenar la hecatombre, Barriguilla acudió a Nakamura. El cubano dominó a Angel Castro en rola a sus manos para forzar en jom a Huevito. Las bases continuaron repletas de jarochos.
Collins siguió con rodado a primera, pero al fallar la doble matanza anotó Vistuer en la jugada y la pizarra se movió 6 x 5.
Le tocaba el turno al base a Bimbo Villegas, en varias ocasiones verdugo Nakamura, por lo que Oscar Rodríguez se enfrentara a Bimbo, a quien dominó para jugar el tercer aut, y terminar el juego.
El Águila abrió la anotación en la primera entrada. Ya con dos autes. Galata recibió la base, Castro ligó sencillo y Collins se fue de doble para empujar la primera carrera del partido.
Los Leones empataron y se fueron arriba en el segundo. Kellman largó un sencillo y Leroux conectó un doblete. Camaleón y Bache fueron eliminados, pero Auáis bateó un flai por tercera que parecía faul. El viento regresó la bola al terreno y esta cayó en el cuadro. Después Mike Rodríguez recibió la base para forzar una carrera de caballito y Cañitas Moreno ligó un incogible para empujar dos carreras para los Leones.
El Yucatán anotó una más en la tercera. Leroux llegó a primera por error de René García, quien hizo una gran parada sobre el batazo de Orlando, pero tiró mal. Camaleón empujó a Leroux con un doblete.
Las dos últimas carreras de los yucatecos cayeron en la cuarta. Auáis abrió con sencillo, Mike Rodríguez fue aut para regla al tocar de faul con dos strikes, Cañitas de Galata anotó Auais, pisando más tarde la goma Moreno al jitear Toledo.
Después de esas dos últimas anotaciones, Williams, quien lanzó todo el juego por el Veracruz, no consintió más libertades a los Leones y los blanqueó el resto del juego. Pero el mal ya estaba hecho.
Los jarochos hicieron funcionar el cuentagotas en la cuarta, sexta, octava y novena entradas.
Castro llegó a primera en el cuarto por error, avanzó por jits de Collins y Villegas y anotó en elevado de René García. Cañitas Moreno impidió que el mal llegara a más al hacer una gran atrapada sobre tremendo palazo de Williams.
En la sexta, un triple de René García con Castro en el camino, propició la tercera carrera del Veracruz. En este tacto, Williams volvió a conectar terrífica línea sobre la que Cuco Toledo realizó sensacional engarce. El batazo llevaba etiqueta de jonrón y bien pudo haber sido el triunfo aguilista. Cuco fue premiado con una de las más grandes ovaciones de la temporada.
Los jarochos volvieron a presionar en el octavo. Collins dio jit, Villegas recibió pase y René García empujó a Collins con un doblete. Pero Laderas se fajó los pantalones y dominio a los siguientes
bateadores.
Los mejores toleteros de Yucatán fueron Zacarías Auáis y Orlando Leroux, que dieron un par de sencillos por cabeza en cuatro oportunidades cada uno.













