El fútbol inglés afronta este año uno de los cambios más significativos de su calendario moderno con la reducción del tradicional “Boxing Day” a un sólo encuentro de la Liga Premier.
Por primera vez en 37 años, hoy se jugará únicamente un partido de la máxima categoría inglesa, dando por terminada una costumbre profundamente arraigada en la cultura futbolística británica desde el siglo XIX.
Históricamente, el llamado “Boxing Day” concentraba una jornada completa, o con cuatro o cinco partidos, e incluso con los diez encuentros programados el mismo día, tal como ocurrió en 2014, cuando el 26 de diciembre cayó en viernes.
La Federación Inglesa priorizaba duelos entre clubes cercanos para facilitar los desplazamientos y asegurar estadios llenos, con asistencias cercanas al 97 por ciento, cifras que garantizaban el éxito de la fecha.
La modificación obedece al creciente congestionamiento del calendario internacional. La ampliación de las competiciones europeas de la UEFA redujo los espacios disponibles entre semana, lo que obligó a que la Copa FA ocupara más fines de semana. En consecuencia, la Premier quedó limitada a 33 fines de semana disponibles, justo el mínimo exigido por su contrato televisivo para disputar al menos 33 de 38 fechas entre el sábado y el domingo.
Ante ese escenario, la fecha 18 se distribuyó en tres días. Siete partidos se jugarán el sábado 27 de diciembre, dos más el domingo 28 y solamente uno quedó reservado para hoy 26, cuando Manchester United reciba al Newcastle en Old Trafford. Será el único encuentro que conserve la tradición del “St. Stephen’s Day”.
El fútbol en el “Boxing Day” solía marcar el inicio de un periodo especialmente exigente, con partidos encadenados entre Navidad y Año Nuevo.
No a todos les agradaba
Esa acumulación generó históricas quejas de entrenadores por la carga física y la falta de recuperación. Se recordó cuando se afirmó que era “contraproducente para la calidad de la Liga Premier” jugar partidos con poco margen de descanso, como ocurrió en diciembre de 2020.
Aún así, la tradición se sostuvo durante décadas debido a la alta respuesta del público, ya que muchos clubes registraban su mejor asistencia del año en esa fecha. Sin embargo, la expansión del calendario global, impulsada por nuevas competiciones europeas y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, celebrada el pasado verano en Estados Unidos, llevó a la liga inglesa a la redistribución de su programación habitual.
En un comunicado difundido en sus redes sociales, explicó su nueva postura:
“La Liga Premier desea reconocer las circunstancias que han llevado a una reducción en el número de partidos del ‘Boxing Day’ esta temporada, lo que afecta a una importante tradición del fútbol inglés”.
La organización también argumentó que la decisión prioriza el descanso de los jugadores. “Esto permitirá un mayor tiempo de recuperación para los jugadores, ya que los periodos de descanso entre las fechas 18, 19 y 20 se han ampliado para garantizar que ningún club juegue en un plazo inferior a 60 horas entre partidos”, señaló la liga.
El dilema se acentuó porque el “St. Stephen’s Day” cayó en viernes. Programar toda la jornada ese día habría generado un fin de semana sin partidos, afectando a las transmisiones televisivas y a los aficionados.
Aunque hubo críticas en algunos medios locales, la reacción de los aficionados fue limitada. La Asociación de Aficionados calificó de “desconsiderada” la elección del partido del Manchester United, sin cuestionar el resto del calendario.
Además, el “St. Stephen’s Day” mantendrá actividad con una fecha completa en las categorías inferiores.
De esta manera, el fútbol británico cede espacio a las exigencias del calendario moderno.
El “Boxing Day” quedó relegado, mientras la Premier acelera su ritmo con jornadas consecutivas y partidos casi diarios, reflejo de un calendario cada vez más comprimido.
Liga Premier Partido
Para esta temporada, la fecha del “Boxing Day” únicamente tendrá un partido esta tarde en la Primera División inglesa.
Por los primeros puestos
El Manchester United buscará en casa acceder, momentáneamente, a puestos europeos, cuando reciba al Newcastle, equipo que ha tenido un final de año muy irregular. Los Diablos Rojos, dirigidos por Rubén Amorim, llegan a este duelo con 26 unidades, ubicados en la séptima posición y sólo a tres puntos del cuarto lugar (Chelsea). Sin embargo, las Urracas (lugar 11, con 23 puntos) están urgidas de una victoria que las vuelva a meter en la pelea en la parte alta de la tabla.
