El toreo a caballo abrió el calendario 2026 con intensidad en la Monumental Avilés de Motul, viviendo una de las tardes del arte de Marialva más rotundas en ruedos yucatecos.
El coso de la tierra de Felipe Carrillo Puerto, con tres cuartos del aforo cubierto para la corrida de rejones de Año Nuevo, cerró con el español Andy Cartagena como gran triunfador, al cortar un rabo, con sus compañeros de terna acompañándole en la salida en hombros.
Se corrieron seis astados de la ganadería zacatecana de José Julián Llaguno, que dieron juego interesante.
En la segunda corrida de la temporada que monta la promotora Toros Yucatán, Cartagena firmó una actuación intensa e interesante, conectando con los tendidos. El centauro ibero le cortó una oreja a su primero, entre ovaciones, sublimándose en el segundo de su lote.
El caballista ibero, conocedor del ruedo motuleño, sacó su experiencia con el segundo y cuajó al toro de Llaguno, en una lidia completa. Bien en los rejones de castigo, se lució también en las banderillas, con dominio sobre sus jacas.
Cumplió en la suerte suprema para ser premiado con las dos orejas y el rabo, ante el contento general.
Fauro Aloi mostró entrega, disposición y carisma ante el público. En su primer toro cortó dos orejas, mientras que en el segundo realizó una labor voluntariosa y de buen trazo, que no pudo verse reflejada en trofeos tras la suerte suprema.
Por su parte, André fue de menos a más. En su primer enemigo escuchó palmas tras no matar en el primer intento, pero en el segundo se repuso con una actuación de mérito, cortando dos orejas y confirmando su proyección y madurez ante la afición yucateca que le vio debutar en esta región.
Un capítulo especial de la tarde lo protagonizaron los forcados Aposento da Chamusca, quienes en su presentación por primera vez en Motul realizaron pegas de valor, entregándose con determinación y despertando una fuerte ovación del público, que reconoció su arrojo y compromiso en cada intervención.
Al término del festejo, Cartagena, Aloi y André salieron a hombros.
La empresa confirmó su siguiente festejo: el 1 de febrero, en la “corrida blanca”, con el español David Fandila “El Fandi”, de los mejores banderilleros de la época, con los mexicanos Fermín Espinosa “Armillita IV” y Arturo Gilio hijo, y seis toros de la ganadería queretana de Bernaldo de Quirós.
