Fue una declaración de confianza y estilo.
Naomi Osaka entró en uno de los escenarios más grandes del tenis luciendo un sombrero de ala ancha, un velo y sosteniendo una sombrilla blanca, en un audaz debut en el Abierto de Australia, donde Jannik Sinner también empezó con el pie derecho.
Consciente de que una entrada tan icónica podría volverse en su contra si perdía su partido de 1a. ronda, Osaka hizo todo lo necesario ayer para bajar el telón del tercer día en la arena Rod Laver con una victoria 6-3, 3-4 y 6-4 sobre Antonia Ruzic.
El sombrero y la sombrilla estaban adornados con mariposas simbólicas, un guiño a uno de los momentos icónicos de la última consagración de Osaka en el Melbourne Park, en 2021, más que un reflejo de los nervios habituales de la primera ronda en un Grand Slam.
“Cuando estaba jugando hoy, simplemente me dije a mí misma, algo así: ‘Enfócate. Si ella te gana, entonces eso es desafortunado. Pero, oye, al menos estás en tendencia’”, en las redes sociales, señaló.
Osaka ha ganado cuatro Grand Slam en individuales, incluidos dos en el Abierto de Estados Unidos y dos en Australia en 2019 y 2021. Su próximo partido será contra Sorana Cirstea, quien venció 3-6, 6-4 y 6-3 a Eva Lys.
Después de alcanzar las semifinales del US Open el año pasado, su mejor resultado en un grande en cuatro años, Osaka está ganando confianza.
Nacida en Japón pero criada en Estados Unidos, se inspiró en Venus y Serena Williams y Maria Sharapova, las estrellas del tenis que describió como las “G.O.A.T’s del estilo”. “Creo que todo se reduce a la personalidad, también”, afirmó la No. 17 del mundo.
Desenlace inesperado
Dos sets y poco más de una hora de tenis no era lo que Jannik Sinner pretendía en la arena Rod Laver para el inicio de su intento de lograr un triplete en el Abierto de Australia.
En su primer partido competitivo desde que venció a Carlos Alcaraz en las Finales ATP en noviembre, Sinner lideraba 6-2 y 6-1 cuando Hugo Gaston, 93 del ranking, se retiró repentinamente de su partido debido a una lesión no revelada.
“Vi que no estaba sacando con mucha velocidad”, manifestó Sinner. “No es la forma en que quieres ganar el partido”.
Después de señalar que tenía que abandonar, Gaston se dirigió a una silla junto a la cancha y hundió su cabeza en sus manos. Sinner fue a consolarlo, poniendo una mano en el hombro del francés y deseándole una pronta recuperación.
Para la estrella italiana del tenis, fue un regreso desangelado a la arena principal del Melbourne Park, un año después de asegurar títulos consecutivos en Australia con una victoria sobre Alexander Zverev en la final. Jugó contra Alcaraz en las finales de los otros tres grandes torneos, consagrándose en Wimbledon y saliendo subcampeón en Roland Garros y el US Open.
La rivalidad “Sincaraz” consolidó su dominio en los torneos de Grand Slam a un segundo año completo.
Sin embargo, Sinner no está contento con repartirse equitativamente los títulos con Alcaraz. Utilizó su tiempo libre para concentrarse en ajustar su mecánica del saque y modificar otras facetas de su juego en busca de mejoras incrementales.
“He dedicado muchos, muchos días largos en la pretemporada tratando de convertirme en un mejor jugador de tenis”, dijo Sinner, actualmente el número dos del mundial. “Pero al final del día, la parte más importante es salir a la cancha y disfrutar, ¿no? Es muy especial comenzar la temporada en un partido nocturno aquí en un Grand Slam, el estadio lleno, solo tratando de dar lo mejor de ti”.
Sinner aspira a convertirse en el cuarto jugador en ganar tres títulos consecutivos en el Abierto de Australia.



