En el diamante que debe ser el sueño de todos los que hicieron el desfile se escuchó la voz de playball de la temporada número 107 de la Liga Yucatán de Béisbol.

Con casi dos décadas de haber realizado una ceremonia de apertura allí, el principal circuito de la pelota infantil y juvenil en México regresó al Parque Kukulcán, el más grande escenario para este en el sureste.

Con más de 170 equipos en el diamante donde, dijeron muchos, “aquí juegan los Leones”, la Liga abrió en colorida, emotiva ceremonia, la primera de dos temporadas anuales que realiza.

También, sirvió de marco para la presentación del nuevo presidente del circuito, doctor Felipe Domínguez Baqueiro, tras finalizar el período del maestro Rudy Amaro Benítez.

Toda la tradición de las fiestas inaugurales de la unidad deportiva de la Liga se mudaron al estadio de la serpiente emplumada, donde los papás pudieron presenciar la fiesta desde las butacas, con los peloteros y sus representantes en el terreno de juego.

El largo desfile de equipos abrió el festejo, y posterior las palabras de los invitados, declaratoria inaugural y toma de protesta, siguió el lanzamiento de la primera bola, a cargo del gobernador Joaquín Díaz Mena; en tanto que Erick Arellano Hernández, presidente de los anfitriones Leones fue el bateador, y uno de los momentos más emotivos fue el cambio de estafeta: José Rojas Cortazar, quien va de salida de la Liga tras cumplir toda su etapa beisbolera juvenil allá, ayudó a vestirse a Patricio Castro Barrera, de los de nuevo cuño. Luego se realizó el tradicional intercambio de ramos entre las madrinas.

Entre otros asistentes estuvieron Rómmel Pacheco Marrufo, director de la Conade; Jesús Pérez Ballote, director de Bienestar Humano del Ayuntamiento de Mérida; Armín Lizama Córdova, director del IDEY; y Jesús Corona, director del Complejo Deportivo Kukulcán.

Y una vez concluido el acto protocolario, se cantó el primer playball oficial. En la pantalla gigante del Kukulcán aparecieron las imágenes de Granjeritos y Diablos, al “estilo LMB”, protagonistas del primer duelo, haciendo realidad el sueño de sus adolescentes peloteros: “jugar donde juegan los Leones”.