Elijah Arroyo, el ala cerrada de los Halcones Marinos de Seattle, tiene muy claro que representar a México en el Super Bowl 2026 es un privilegio.
Pese a que no nació en México, se formó y creció en lugares como Cancún y Yucatán, sitios donde él considera, se enamoró del fútbol americano. Ahora, en su primer año en la NFL, disputará el evento más importante como uno de los jugadores clave para los “Seahawks”, liderados por Sam Darnold.
Elijah Arroyo nació en Orlando, Florida; sin embargo, por temas laborales de sus padres, a los seis años se tuvo que mudar a Cancún.
En diversas entrevistas, el ala cerrada de los Halcones Marinos ha manifestado que en aquel momento su inquietud no era irse a vivir a otro país, sino encontrar un equipo de fútbol americano para seguir jugando. Lo encontró.
“Mi mayor preocupación era si tenían un equipo de fútbol americano. Cuando me dijeron que sí, todo estuvo bien para mí”, recordó Arroyo sobre su mudanza a territorio mexicano.
Elijah Arroyo fue parte de los Troyanos de Cancún, hoy en día uno de los equipos más conocidos en el sur de México; ahí jugó durante toda su infancia, desde los 6 hasta los 13 años, logrando así forjarse dentro del campo y teniendo el gran reto de aprender jugadas, tecnicismos y trucos en español, pues claro está que el inglés era su idioma principal.
El deportista afirmó que entrenando en Cancún logró desarrollarse como jugador, ganar más confianza, reconocer fortalezas y debilidades, así como la importancia de jugar en equipo.
“Esos primeros años son donde realmente construyes tu confianza como jugador. Ahí descubres quién eres en el campo, y para mí, eso nació jugando en México… Jugar allá me convirtió en un jugador de equipo, alguien que piensa primero en los compañeros y no solo en las estadísticas”, dijo.
Elijah Arroyo reconoció que aunque ahora ha pisado los estadios más famosos en la NFL y ha tenido la oportunidad de entrenar en verdaderas canchas de americano, su paso por México estuvo marcado por deficiencias deportivas.
El ala cerrada estuvo por varios años jugando fútbol americano infantil en la Península de Yucatán, viajó varias veces desde Cancún hasta Mérida, donde incluso llegó a enfrentarse con los Tigres, otro de los equipos más conocidos en el sector deportivo. El detalle es que los partidos se disputaban en condiciones bastante complicadas, pues las canchas no estaban adaptadas para esos encuentros y solo tenían tierra, piedras y basura.
“No era pasto, solo era tierra y piedras. Había perros cruzando el campo y los papás recogían botellas rotas antes de los partidos”.
Sin embargo, también reveló que gracias a la rivalidad de los equipos que se enfrentaban, pues había mucha competitividad. Eso ayudó a que se hicieran mejoras en los campos de fútbol americano, aunque él sólo pudo disfrutar de eso durante su última temporada con los Troyanos de Cancún.
“Para mi último año, después de jugar ahí cinco temporadas, el campo ya había mejorado. Haber llevado atención a ese lugar permitió que lo arreglaran”, dijo.
Pese a eso, Elijah sostiene que jugar en Cancún logró que tanto él como sus compañeros formaran una hermandad, lo que hizo que se enamorara del juego.
“(En México) fue mi primera experiencia de ser parte de un equipo. Jugando ahí, con los chicos con los que jugué, fue como mi primera hermandad. Esa es la razón por la que me enamoré del juego”, agregó el campeón de la NFC.
El pasado fin de semana se llevó al cabo el Opening Night de la NFL previo al Super Bowl 2026. El evento es para que jugadores de ambos equipos, en este caso los Patriotas y los Halcones Marinos, se presenten ante los medios de comunicación para hablar sobre lo que esperan del partido final de la NFL.
Por supuesto, Elijah Arroyo no pasó desapercibido e incluso captó la atención de casi toda la prensa latina debido a que el ala cerrada apareció con una bandera de México, mostrando así el orgullo que le dan sus raíces mexicanas.
Promesa a México
Además, el deportista prometió que, en caso de ganar el Super Bowl 2026 ante los “Pats”, portará y ondeará la Bandera de México.
“Sí me la pondría (la Bandera), si gano el Super Bowl”, declaró ante los medios.
Elijah ha expresado en diversas ocasiones su orgullo por las raíces mexicanas que posee, pues de acuerdo con una entrevista para TUDN sus abuelos nacieron y crecieron en México.
“Tener un apellido mexicano y poder representar a la gente de México significa mucho para mí. Sé que represento algo más grande que solo yo, y eso me llena de orgullo”, señaló.
Elijah Arroyo no es el único jugador representando a México en el Super Bowl 2026, pues también está Julian Love, defensivo de los “Seahawks” que tiene ascendencia mexicana y cubana.— Sofía Loyo
