Renata Zarazúa quería cumplir su sueño de coronarse en México por primera vez en un torneo de la WTA. Mala fortuna para la tricolor: no pudo ir más allá de la primera ronda ni en dobles.

Eliminada el martes en la primera ronda de singles, en un partido maratónico ante una “lucky loser”, Renata quedó fuera en el torneo de parejas igual en la fecha inicial, al perder junto con su compatriota Marián Gómez Pezuela Cano.

El choque de dobles duró un suspiro: una hora con cinco minutos en la cancha 1, al ser víctimas del juego completo de Isabella Haverlang, de Países Bajos, y Maia Lumsden, de Gran Bretaña. Los parciales fueron 6-3 y 6-2.

Las europeas dominaron todos los espacios de la cancha, tanto en el servicio como en el juego ante la red y en el fondo.

El martes, Renata había perdido en su debut en singles, ante la australiana Priscila Hon, surgida del torneo de calificación, como la mejor perdedora.

Avanza una ex Copa Yucatán

En el estadio, Victoria Jiménez Kasintseva, de Andorra, quien fue campeona del Mundial Juvenil Yucatán en 2019, con 14 años de edad, dio un gran golpe este miércoles en el draw principal, logrando su segunda victoria seguida y ante una sembrada, de las más experimentadas.

Ahora, la andorra se impuso a la polaca Magda Linette, octava en la preclasificación, en un encuentro que se fue a tres sets y que rompió los récords de duración de esta cuarta edición del Mérida WTA 500.

Victoria remó contra la corriente en la tarde soleada y tras perder el primer set y estar en la lona en el cierre del segundo, se impuso con mangas de 5-7, 6-7 y 7-5 en 3:20 horas.

La experiencia de Linette fue aplacada por la juventud de Jiménez Kanitseva y hay mucho trecho entre ambas, pues la polaca es de las más veteranas del Tour WTA, con 34 años, mientras que Victoria cursa los 20 apenas.

Se le recuerda en 2019 jugando por primera vez en Mérida, como Mundial Juvenil de la ITF en el Campestre. En el WTA está ya como una realidad.