El japonés Shohei Ohtani considera el loanDepot Park de Miami como uno de sus estadios favoritos. No es difícil entender por qué: allí protagonizó dos de los momentos más emblemáticos del béisbol reciente.
Fue en ese parque donde el fenómeno japonés escribió una página histórica el 19 de septiembre de 2024, cuando se convirtió en el primer jugador en alcanzar 50 jonrones y 50 bases robadas en una misma temporada, creando el club 50-50.
Aquella noche fue simplemente descomunal: Ohtani se fue de 6-6, conectó tres cuadrangulares, robó dos bases e impulsó 10 carreras, en una actuación que además ayudó a que los Los Ángeles Dodgers aseguraran su boleto a los playoffs.
Pero el estadio de Miami también guarda otro recuerdo imborrable para la superestrella japonesa. En 2023, durante la final del Clásico Mundial de Béisbol, Ohtani ponchó a Mike Trout, entonces su compañero en los Angelinos de Los Ángeles, con una curva en cuenta completa para sellar el triunfo de Japón 3-2 sobre Estados Unidos y conquistar el título.
Ahora Ohtani regresa a Miami con la selección japonesa en busca de revalidar la corona. El equipo entrenó ayer en el estadio de los Miami Marlines, dos días antes de enfrentar a Venezuela en los cuartos de final del Clásico 2026.
“Este es un lugar del que tengo muy buenos recuerdos”, afirmó el japonés.
Ohtani fue elegido Jugador Más Valioso del Clásico Mundial 2023, y si Japón —único tricampeón en la historia del torneo— vuelve a ganar, el slugger nipón tendrá otro motivo para celebrar en Miami.
Aunque esta vez no lanzará. Los Dodgers no le dieron permiso para subir al montículo, pero el japonés asegura que no lo toma como una frustración.
“No tengo ningún sentimiento de frustración por no poder lanzar. Incluso sin mí, Japón tiene excelentes lanzadores”, dijo.
Japón terminó invicto la fase de grupos y enviará al montículo en cuartos de final a Yoshinobu Yamamoto, compañero de Ohtani en los Dodgers y figura del staff de pitcheo nipón.
Venezuela, por su parte, tendrá como abridor al zurdo Ranger Suárez, el zurdo que en enero pactó un contrato de cinco años y 130 millones de dólares con los Medias Rojas de Boston.
“Confiamos que Ranger Suárez será el gran pítcher que siempre ha sido”, dijo el mánager venezolano Omar López. “Es de sangre fría y no se va a ver afectado por las 30,000 o 40,000 personas en el estadio”.
