MÉRIDA.- La salida de María de Lourdes González Vázquez de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, donde se desempeñaba como subsecretaria de Auditoría Gubernamental, se suma a una larga lista de movimientos en el gobierno de Joaquín Díaz Mena en poco más de un año.
Además, se convierte en el segundo sacudón de relevancia en el gabinete estatal en lo que va de este mes, pues hace unos días se relevó a Ángel Antonio Pérez Medrano del Instituto de Infraestructura Carretera de Yucatán (Incay) y en su lugar se designó a Juan Manuel Cardós Pereira.
La mayor ola de renuncias en 18 meses de gestión de la 4T en Yucatán
Hace apenas un mes, el 14 de febrero, Geovanna Campos Vázquez renunció a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).
Días antes, Alpha Tavera Escalante, expresidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, se había separado de la Subsecretaría de Ciencia y Humanidades de la misma dependencia.
Como informamos hace unos días en la columna Plaza Grande, la contadora González Vázquez se separó de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno después de año y medio al frente de Auditoría Gubernamental, un área clave en la fiscalización de los recursos que manejan las dependencias y organismos estatales.
Cuatro ya se fueron
Con ella suman al menos cuatro subsecretarias que han dejado los cargos que les otorgó el gobernador Díaz Mena al principio de su administración.
Antes lo hicieron la investigadora Rocío Ivonne Quintal López, en la Secretaría de las Mujeres (Semujeres), y Carmen Humberta de Jesús Díaz Novelo y Alpha Tavera, en Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
Tres secretarias menos
Tres mujeres con rango de secretarias han dejado el gabinete. A Geovanna Campos, a cuyo caso nos referimos líneas arriba, se agregan Janine Patricia Quijano Tapia, mejor conocida como Federica Quijano, en la Secretaría de Desarrollo Sustentable, y Fanny Christell Caraveo Peralta, en la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno (antes Contraloría General del Estado).
Los movimientos se extienden a las direcciones generales. El cese más sonado, disfrazado también de renuncia, es el de Víctor Cervera Hernández al Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM) después de un incidente en el que estuvo también involucrado Dafne López Martínez, coordinador general de asesores del gobernador.
Le siguieron Everth de Jesús Dzib Peraza, a quien se separó de la dirección general del Colegio de Bachilleres de Yucatán (Cobay) en agosto de 2025 y se le nombró subsecretario de Educación Superior en la Segey.
El tercer director general removido fue Ángel Antonio Pérez Medrano, quien, como señalamos antes, fue retirado sigilosamente del Incay hace unas semanas.
También se conocen sacudones en direcciones que, si bien no tienen la jerarquía de direcciones generales, sí desempeñan funciones de importancia.
Hasta triple efecto
Además de la doctora Quintal López, quien se separó de la Subsecretaría de Planeación, en esa dependencia renunciaron María de Lourdes Jiménez Bartlett, a la Dirección de Autonomía y Empoderamiento de las Mujeres, y Marbella Casanova Calam, a la Dirección de Prevención de la Violencia a la Mujer.
Otro director que tuvo que dejar su puesto fue Brunno Sánchez Canul, en Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación. Fue cesado en marzo de 2025, presuntamente por faltas relacionadas con la contratación de proveedores.
Enrique Alfaro Manzanilla se unió a la lista de despedidos este año. Estuvo al frente de la Dirección Jurídica de la Secihti y fue parte del paquete de expulsiones con Geovanna Campos al frente.
Otro director jurídico que cayó en desgracia fue Víctor Chi Trujeque, en el Cobay. Fue retirado del cargo al salir Everth Dzib de la dirección general del Colegio.
Clemente Escalante Alcocer fue removido de la dirección general del Patronato Cultur y reubicado en la dirección del Instituto Tecnológico Superior de Progreso.
Prodennay: dos cambios
En la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Yucatán (Prodennay) se vivió un caso peculiar, pues la dependencia tuvo doble remoción en corto tiempo:
Primero dejó la titularidad la abogada María Jesús Ocaña Dorantes, en medio de presuntas anomalías en la atención de un caso de Kanasín. En su lugar entró la doctora Verónica Moyano Acuña, quien semanas después también dejó el cargo y regresó a sus actividades profesionales privadas.
A diferencia de la mayoría de los casos citados, Everth Dzib y Clemente Escalante se mantienen en la estructura de gobierno, pero es claro que perdieron no solo jerarquía sino también margen de operación política, con nuevos cargos en los que tienen marcadas restricciones financieras y de personal. Ambos perdieron posiciones para sus colaboradores.
Antes de cumplirse un año de Joaquín Díaz como gobernador se conocieron renuncias.
Sin antecedente
Actualmente, cuando están cerca de cumplirse los primeros 18 meses de Díaz Mena al frente del Poder Ejecutivo, el balance de remociones es el mayor que se recuerde para un gobernante en Yucatán en ese período.
Castigo político
Hay dos casos en que los funcionarios removidos fueron transferidos a otras dependencias o instituciones, aunque de menor rango.
Eso sucedió con Everth Dzib Peraza y Clemente Escalante Alcocer, quienes fueron separados del Cobay y del Patronato Cultur y enviados a una Subsecretaría en la Segey y a la dirección del Instituto Tecnológico Superior de Progreso, respectivamente.
¿Readscripción?
Hay versiones de que María de Lourdes González, quien dejó la Secretaría Anticorrupción, sería adscrita a la oficina de la representación del gobierno del Estado en Ciudad de México.
