Pickles, el perro que encontró la Copa del Mundo robada en 1966
Pickles, el perro que encontró la Copa del Mundo robada en 1966.

MÉXICO.- Han pasado casi 100 años desde el primer mundial, que se jugó en Uruguay, y en ese casi siglo de vida la Copa Mundial de la FIFA guarda un sinfín de anécdotas que involucran al trofeo. Una de las más recordadas es la primera vez que robaron la Copa del Mundo.

El trofeo Jules Rimet, que quedó en propiedad de Brasil en 1970 tras ganar tres mundiales, fue robado a cuatro meses del torneo de Copa Mundial de la FIFA 1966 en Inglaterra, pero lo más sorprendente es que la encontró un perro llamado “Pickles“.

A meses del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, esta historia vuelve a cobrar relevancia ya que este año el trofeo de la Copa del Mundial también se encuentra de gira para que el público pueda verlo de cerca.

Así era el trofeo original de la Copa del Mundo

El Jules Rimet medía 35 centímetros, pesaba cerca de 3.8 kilogramos y representaba a la diosa griega de la victoria, Niké, con los brazos alzados. Estaba elaborado en plata esterlina recubierta de oro y montado sobre una base de lapislázuli. Su valor simbólico superaba con creces el valor del metal.

La Copa Jules Rimet, primera copa del Mundial de Fútbol.

Cómo robaron la Copa del Mundo en 1966

El 20 de marzo de 1966, el trofeo Jules Rimet se exhibía en el Westminster Central Hall como parte de la exposición de sellos de Gran Bretaña “Stampex“, que ese año estaba centrada en el deporte. El trofeo del Mundial era el principal atractivo del evento.

El mismo día del robo, en el recinto se realizó una ceremonia religiosa, situación que redujo la vigilancia, dejando sin supervisión fija la vitrina que resguardaba el trofeo del Mundial.

Medios de comunicación de esa época, documentaron que el trofeo desapareció entre las 11:00 y las 12:10 horas sin que nadie lo notara. El ladrón rompió el pestillo de una puerta del Central Hall para ingresar en el edificio. Se dirigió a la Sala de la Exposición y forzó la puerta de la vitrina para apoderarse del objeto.

La desaparición que preocupó al mundo del fútbol

Tras darse cuenta del robo, todos los recursos de la Policía Metropolitana de Londres se movilizaron para dar con un hombre de mediana estatura y “posiblemente una cicatriz en la cara” que se apoderó del trofeo.

Inglaterra estaba a cuatro meses de albergar el Mundial y el trofeo que se entregaría al campeón ya no estaba.

Un “ultraje” a Inglaterra. Robada ayer en Londres la Copa Mundial de Fútbol “Jules Rimet”: así anunció el 21 de marzo de 1966 Diario de Yucatán el robo del trofeo. Credit: Archivo

La policía detuvo a Edward Betchley, de 47 años de edad, comerciante de rubros generales de Camberwell, en el distrito Sur de Londres, aunque nunca se comprobó que él robó la copa del mundo.

El perro que encontró la Copa del Mundo

Una semana después que robaron la Copa del Mundo, un hombre llamado David Corbett paseaba a su perro Pickles por Beulah Hill, una zona residencial del sur de Londres, y, durante el recorrido, el animal se detuvo junto a un arbusto y comenzó a olfatear insistentemente una zona.

Debido al comportamiento del perrito, el hombre se acercó y notó que había un paquete envuelto en papel periódico entre las ramas. Al abrirlo, descubrió una estatuilla dorada y reconoció que se trataba del trofeo Jules Rimet.

Pickles, el perrito que encontró la Copa del Mundo.

El hombre notificó a la Policía Metropolitana sobre el hallazgo. Horas después, los inspectores confirmaron que se trataba del trofeo original.

“Rasgué un pedazo del periódico que lo cubría y vi Brasil… Alemania Occidental… Mi corazón empezó a palpitar más rápido… ¡era la copa del Mundo!”, relató el hombre a medios de la época.

Qué pasó con Pickles tras encontrar el trofeo

Y como era de esperarse luego de días de preocupación, Pickles recibió varias distinciones. El perro recibió una medalla de plata de manos del coronel Alexander HendrickRosieRoosmalecocq, secretario de la National Canine Defence League.

Fotografían a Pickles tras hallar el trofeo del Mundial.

Además, lo invitaron a eventos de promoción del Mundial. También participó en los festejos de Inglaterra tras ganar el Mundial 1966 a Alemania.

Mientras que su dueño recibió una recompensa de 6 mil libras esterlinas y con ese dinero compró una casa nueva para su familia.

La popularidad de Pickles llegó a tal punto que incluso participó en la película The Spy with a Cold Nose, estrenada meses después de la Copa del Mundo.

Pickles murió un año después, tras asfixiarse accidentalmente, pero su historia quedó como una de las más curiosas en la historia de la Copa del Mundo.

Sobre el tema:

Lluvia Daniela Magaña Peralta, licenciada en Comunicación Social por la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), es periodista y editora web. Ingresó a Grupo Megamedia en 2018. Se especializa en información local, nacional e internacional, así como temas de género, certámenes de belleza y actualidad.