La doble campeona olímpica sudafricana Caster Semenya expresó ayer su decepción con la presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, tras la decisión de prohibir que atletas transgénero compitan en los Juegos Olímpicos.
Semenya afirmó que esperaba más de una líder mujer como Coventry, quien también es africana.
“Personalmente, para ella como líder, es africana; estoy segura de que entiende de dónde venimos. No puedes controlar la genética”, declaró la sudafricana durante una conferencia de prensa en Ciudad del Cabo, después de participar en una carrera femenina organizada para promover la fortaleza, la unidad y el apoyo comunitario entre mujeres.
Semenya habló tres días después de que el COI anunciara que las mujeres transgénero no podrán competir en pruebas femeninas en los Juegos Olímpicos ni en eventos organizados por el organismo. La decisión también afecta a atletas con condiciones médicas conocidas como diferencias en el desarrollo sexual (DSD), como es el caso de la corredora sudafricana.
“Si dicen que es por la ciencia, entonces que muestren quién tomó la decisión. No lo disfracen, porque es una mentira y lo sabemos porque lo hemos vivido”, afirmó.
Semenya, a quien se le asignó el sexo femenino al nacer en Sudáfrica y que tiene niveles de testosterona más altos que el rango típico femenino, es doble medallista de oro olímpica en los 800 metros. Sin embargo, desde 2019 tiene prohibido competir en su prueba favorita en grandes competiciones internacionales, incluidos Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales, porque se negó a tomar medicación para reducir artificialmente sus niveles hormonales.
La sudafricana, junto con otras atletas como Dutee Chand, impugnó en los tribunales versiones anteriores de las reglas de elegibilidad por sexo.
Antes de los Juegos Olímpicos de París 2024, tres deportes importantes —atletismo, natación y ciclismo— ya habían excluido a mujeres transgénero que pasaron por la pubertad masculina.
La halterista Laurel Hubbard compitió en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 sin conseguir medalla.
El COI explicó que la nueva política de elegibilidad se aplicará a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y que busca “proteger la equidad, la seguridad y la integridad en la categoría femenina”.
También aclaró que la medida no será retroactiva ni afectará al deporte recreativo o de base.
La Carta Olímpica establece que el acceso al deporte es un derecho humano.
