Benjamín Gil nunca se guarda nada. Genio y figura, el piloto tijuanense encendió las redes con una serie de declaraciones a días de arrancar la temporada 2026 de la Liga Mexicana.

“Son demasiados”, dijo el mánager de los Charros de Jalisco en referencia a los 18 extranjeros por equipo que se permitirán para la temporada 2026, la cual arrancará el jueves con el partido entre los bicampeones Diablos Rojos, que reciben a los Piratas de Campeche.

“Y hay que decirlo: no todos los extranjeros son estrellas”, expresó Gil.

“Yo lo que quiero es ver a más mexicanos en Grandes Ligas y entre menos oportunidades se les dé en nuestra liga, no me gusta esa parte”, abundó Gil en entrevista con múltiples medios de comunicación en la Ciudad de México, durante la presentación de los detalles de la campaña 2026, entre otros, que ahora tendrán patrocinio de Banorte, que igual es uno de los principales soportes del fútbol.

La crítica sobre el tema ha llegado desde tiempo atrás a la Liga Mexicana por abrir sus rósters demasiado para los jugadores foráneos. En la temporada 2025, la LMB permitió 20 extranjeros, más otro grueso de jugadores de doble nacionalidad.

Muchos equipos de la Liga Mexicana han convertido sus rósters en verdaderos carruseles, y a los peloteros importados en nómadas, pudiendo estar hasta en tres equipos en una misma campaña. Y al contratar a peloteros de otra nacionalidad, con esta apertura, el que no recibe verdaderas oportunidades es el jugador mexicano. Los rósters cada vez tienen menos jugadores nacidos en este país.

De hecho, para muchos el problema real comenzó desde que se realizó la última expansión, creciendo a 20 equipos (2024). Se creyó que al ampliarse con dos novenas más, la Liga Mexicana tendría más espacio para peloteros nativos, pero ese desde años atrás comenzó a abrirse la lista para una mayor cantidad de jugadores importados y también los que pudieron registrarse con doble pasaporte, al ser descendientes de mexicanos, por mínimo que sea el lazo, aunque no hayan nacido en México.

Desde que se habló de 20 equipos se sabía que la calidad iba a bajar. Y lo que dice Gil es la dura realidad: No todos son estrellas, y muchos no tienen siquiera nivel para ser jugadores promedio. Basta con ver los perfiles de muchos peloteros: seleccionados en drafts, muchos años en Minor League y otros, con leve experiencia en Grandes Ligas. Destaca el que están llegando igual jugadores cada vez más jóvenes que, como dicen, si no están en Estados Unidos, sea en MLB o Minor League, es porque ya son deshechos.

En cierta forma, se abarató la calidad de los peloteros extranjeros al abrirse las listas, y, como dicen en el argot, si es difícil tener seis peloteros importados buenos, solo hay que imaginar lo que se tiene que hacer para encontrar 18 buenos.

Se recuerda, incluso, cuando en los años de 1980 a 2000, era sumamente reducido el número de extranjeros, cuatro en algunos años, luego llegando a seis, y la competencia entre ellos era notable. Los que llegaban, entonces, tenían sobrada calidad. La regla no escrita decía que “el refuerzo extranjero tiene que ser mejor que el pelotero mexicano”. Y los peloteros mexicanos eran buenos también.

De cara a esta campaña, mánagers y gerentes entrevistados por el Diario, en los juegos de los entrenamientos, tenían bien claro algo: estaban en espera de ver qué soltaban los otros equipos en los recortes para agarrar lo mejor del mercado.

Y de ello, este dato: los Leones, en su recorte del jueves de la semana pasada, incluyeron al lanzador Trevor Kelley, y el ex de los Cerveceros de Milwaukee fue presentado este martes como la nueva estrella de los Tigres de Quintana Roo.

Los equipos de la LMB tienen hasta el jueves para presentar sus rósters definitivos. Y la danza de jugadores será más movida entonces.— Gaspar Silveira

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