El torneo catalán Conde de Godó recibió un duro golpe fuera de la arcilla.
Carlos Alcaraz, su máxima estrella, se retiró del Abierto de Barcelona después de someterse a una prueba en la muñeca derecha, anunció el torneo el miércoles. La retirada implica que Alcaraz, segundo del ranking mundial, no podrá superar al líder Jannik Sinner y volver a la cima de la clasificación la próxima semana.
La decisión se produjo un día después de que Alcaraz pidiera la asistencia de un fisioterapeuta y recibiera tratamiento en la muñeca durante su debut, que ganó ante Otto Virtanen.
Alcaraz, de 22 años (el 5 de mayo cumplirá 23), tenía previsto jugar contra Tomas Machac en los octavos de final el jueves. El astro español perdió el número 1 del ranking tras caer ante Sinner en la final del Masters de Montecarlo el domingo último. Los próximos torneos de Alcaraz son el Abierto de Madrid y el Abierto de Italia, antes de defender su título del Abierto de Francia.
Joven y en crecimiento, el tenista ibero acumula ya una decena de lesiones, varias de ellas a la vez en distintas partes de su cuerpo, que le hicieron causar baja en torneos del circuito.
La que ahora sufre es la tercera que el español padece en la extremidad que utiliza para golpear la bola y que ya le llevó a estar inactivo durante tres meses.
Sobre la del martes, se pensó que era una simple sobrecarga por el esfuerzo realizado en Montecarlo. Pero el miércoles, día en el que tenía reservada pista en el Real Club de Tenis Barcelona 1899 para entrenarse, no se ejercitó y se quedó en el hotel siendo tratado por su fisioterapeuta personal, Juanjo Moreno, y horas después comunicó que no jugaría.
Era comprensible que el pupilo de Samuel López abandonara en el Godó toda vez que después aparecen en el horizonte dos Masters 1000 y un Grand Slam.
Haber seguido compitiendo en la capital catalana podía poner en riesgo el resto de la temporada sobre tierra batida con lo mejor estando aún por llegar en ella.
Los problemas físicos de Alcaraz son recurrentes desde que es profesional —debutó como tal en febrero de 2020 en el ATP 500 de Río de Janeiro invitado por la organización y enseguida tuvo que parar la pandemia del coronavirus— y el número de lesiones sufridas por el de El Palmar, sin ser ninguna de ellas especialmente grave.
Desde la primera lesión que le hizo parar en el circuito -un desgarro fibrilar en el vasto intermedio y lateral en el cuádriceps y una elongación en el aductor de la pierna derecha en los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos en 2021- diferentes han sido los contratiempos físicos que le han afectado hasta los dos últimos, previos a éste, y que le sobrevinieron en 2025.
El primero de ellos fue una lesión en el aductor derecho y molestias en el isquiotibial de la pierna izquierda el pasado mes de abril, en la final de Barcelona precisamente, jugándola renqueante.


