Desde temprano, los alrededores del Parque Kukulcán se convirtieron en ríos de coches y gente que quería entrar lo más pronto al estadio.
Luego de que los Leones se quedaron fuera desde muy temprano en las dos temporadas anteriores, los aficionados regresaron con entusiasmo al estadio. Lo demostraron desde temprano. Los jersey con la leyenda “Leones” o “Yucatán”, de colores diversos, sean originales o patitos, dominaron el escenario.
Las filas se armaron desde las 5 de la tarde, aunque las puertas se abrieron a las 6 y la ceremonia de inauguración estaba anunciada a las 7. El playball, después del protocolo inaugural y el show, a las 8.30 de la noche.
“Qué felicidad estar de vuelta”, dice el aficionado Herbert Vera en la explanada de Circuito Colonias.
Familias enteras iban en el río humano camino a las entradas. En los altos, detalle especial: imágenes de todos los jugadores cuyos números han sido retirados colgando de las marquesinas de la zona alta. Fernando Valenzuela en una foto poco conocida, Oswaldo Morejón, Leonel Aldama, Oliver Pérez, Ray Torres.
Revendedores intentaban acomodar sus entradas. No se garantizó el lleno, pero el furor era grande y a entrada se esperaba grande para el primer duelo de la campaña, ante los Bravos de León.
“El béisbol emociona. Por eso estamos aquí”, afirma Freddy Sansores Carrillo, profesor retirado y quien por muchos años fue oficial de fútbol. Sansores fungió de abanderado en Primera División y es abonado de las fieras.
Uno de los temas de plática era el show y el retiro del número de Luis Felipe “Pepón” Juárez, en la jornada inaugural. La expectativa era grande.














