Cierto: es apenas el segundo partido de la temporada. Pero igual de cierto es que no debe ser nada agradable perder los primeros dos juegos en casa, debutando el mánager y con proyecto prácticamente nuevo.
Los Leones, con escaso bateo, perdieron 3-2 ante los Bravos de León, que han mostrado en este par de juegos muchas cosas que, confió el famoso expelotero, ahora piloto, Miguel Tejada, “nos debe llevar a algo más que un sueño de inicio”.
Yucatán lleva apenas diez hits en dos juegos. Anoche conectaron las fieras cuatro, dos ante el abridor Felipe González, que les lanzó una joya en seis rollos y retiró a los últimos 16 antes de irse a descansar. Y tras su salida, fue que los melenudos despertaron empatando el partido, pero en gran parte por un error de dos bases, tras un toque de bola bien ejecutado por Henry Ramos. Ese punto es bueno: tocar, buscar la base extra y, por tanto, forzar el error del rival.
César Valdez abrió por Yucatán y el veterano dominicano cumplió: cinco entradas, una carrera (por jonrón de Gabriel Cancel, en el tercer rollo. En la sexta, un error en una revirada de Mike West abrió paso a la segunda carrera de los Bravos. Las fieras igualaron en la séptima. En la octava, tuvieron en segunda la del despegue, con uno fuera, pero fallaron Ronaldo Hernández y Dalton Guthrie, y los Bravos no desperdiciaron en la novena, en la que timbraron ante Miguel Castro.
Y van a recordar los Leones a Connor Panas, su verdugo del viernes: en la novena, Edwin Ríos sacó un trueno que se iba al prado derecho. Panas se tendió para atraparla en gran forma y allí terminó el encuentro.
En el tercero de la serie, el mánager Sergio Omar Gastélum usará la moda del “bullpen day”, dando la pelota a sus relevistas desde el inicio. Igual puede ser necesario sacudir el line up. Se ve necesario ante el inicio que llevan los artilleros. En el banco hay gente que puede hacerla.— Gaspar Silveira
