Sobre el ring, ningún rival es fácil y los dos principales estelaristas no hallaron la forma de liquidar a sus adversarios. El tercero lo hizo con su privilegiada zurda.
El cubano radicado en Mérida Adriano Sayú y el yucateco Russell Acosta Silveira se fueron al máximo para mantener su andar invicto como profesionales, eso sí, sin mucho problema, y Daniel Garrido ganó con un violento nócaut, en la velada boxística del sábado por la noche en el Centro de Convenciones Siglo XXI.
Ante una gran entrada, los tres principales prospectos locales de la promotora Max Boxing ofrecieron peleas de mucho interés, de distinto corte, para seguir en lo que han señalado como “Camino a la cima”.
Sayú mejoró a 10-0, pero por primera vez no ganó por la vía rápida, llegando al límite de ocho vueltas ante el poblano Brandon Velázquez. Ciertamente nunca el de la Angelópolis lo puso en peligro, pero fue un jeroglífico difícil de descifrar para el antillano.
En el caso de Russell, dominó sin sombra de duda al saltillense Mario Cárdenas en las diez vueltas, pero le faltó ponch para liquidarlo.
Le dejó la cara dañada y las tarjetas fueron inobjetables para su triunfo 17, en la que tiene seis por la vía del cloroformo. Debe aumentar su pegada en el camino que quiere seguir hacia la gloria de otro campeonato (es monarca de peso mínimo de Norteamérica).
El “Zurdo” Garrido tuvo que dejar atrás una muy seria complicación: en el primer asalto fue cortado por un cabezazo en el choque con el capitalino Álvaro “Samurai” Ramos. Tremendo tajo se le abrió.
Tras la revisión médica se dio el visto bueno y salió a lo que se va al ring: de un zurdazo impresionante el pupilo de Henry Vidal mandó al de apodo japonés al piso, de espaldas. El tercero sobre la superficie de inmediato marcó el final de la pelea y Ramos recibió urgentes atenciones porque se quedó liquidado en el entarimado, aunque se recuperó.— Gaspar Silveira
