Los Knicks de Nueva York intentarán recuperar su mejor versión en el cuarto partido de las Finales de la NBA después de sufrir una derrota que puso fin a una de las rachas más destacadas de la postemporada reciente.
Aunque cayeron en el tercer encuentro, los neoyorquinos conservan ventaja de 2-1 sobre los Spurs de San Antonio y permanecen a dos triunfos de ganar su primer campeonato desde 1973.
Los Knicks habían respondido de forma contundente desde la primera ronda de los playoffs. Tras verse en desventaja ante Atlanta, encadenaron 13 victorias, muchas de ellas por amplios márgenes, para instalarse en la serie por el título.
Ahora, el panorama es distinto. Ya no necesitan una remontada extraordinaria, pero sí corregir aspectos que quedaron expuestos en el revés del pasado lunes.
El entrenador Mike Brown aseguró que dentro del vestidor existe autocrítica, aunque descartó señales de desesperación.
Brown destacó la experiencia del plantel y señaló que el grupo sabe que puede ofrecer un rendimiento superior.
Explicó que los jugadores quedaron inconformes con la ejecución mostrada en el tercer compromiso, pero enfatizó que mantienen confianza en su capacidad para responder.
La serie presenta una circunstancia poco habitual. Los tres primeros partidos fueron ganados por el equipo visitante, situación que apenas se ha registrado una vez más en la historia de las Finales de la NBA.
San Antonio aprovechó esa tendencia para descontar en la eliminatoria con una victoria de 115-111 en el Madison Square Garden. Los Spurs impusieron condiciones desde el arranque y resistieron la presión de los locales en los minutos finales del encuentro.
Jalen Brunson afirmó que la plantilla continuará trabajando unida y señaló que cada partido ha contribuido al crecimiento colectivo durante la postemporada.
El base reconoció que existen detalles por corregir, pero insistió en que el grupo ha demostrado capacidad para adaptarse a distintos escenarios.
No baja los brazos
La principal figura de San Antonio fue Víctor Wembanyama. El francés dominó ambos extremos de la cancha al registrar 32 puntos, ocho rebotes, seis asistencias y tres bloqueos.
Su actuación reforzó el optimismo de un equipo que no perdió la confianza pese a caer en los dos primeros encuentros disputados en Texas. Los Spurs buscan convertirse en el primer equipo que conquista el título tras comenzar unas Finales 0-2 en su propia arena.
Wembanyama consideró posible alcanzar esa meta y sostuvo que el grupo tiene argumentos para competir al máximo nivel.
Los Spurs también mostraron fortaleza emocional en un escenario exigente. El partido del lunes significó el primer encuentro de Finales disputado en el Madison Square Garden desde 1999, pero la presión ambiental no alteró a una plantilla que ya había eliminado como visitante al campeón defensor Oklahoma City en las finales de la Conferencia Oeste.
El escolta Stephon Castle, quien aportó 23 unidades, destacó que la seguridad del plantel se mantuvo intacta incluso después de las derrotas iniciales.
Explicó que la intención es evitar cualquier exceso de confianza tras la victoria obtenida y mantener la misma intensidad para el siguiente compromiso.
Entre las tareas pendientes para los Knicks aparecen las pérdidas de balón, una mejor defensa sin cometer faltas y la necesidad de limitar la influencia de Wembanyama, quien ha elevado considerablemente su producción ofensiva durante el último partido y medio.
También preocupa el bajo porte de Karl-Anthony Towns, algo que los Knicks intentarán resolver para recuperar equilibrio.— AP
