
Cada Mundial que pasa, siempre queremos el famoso quinto partido para la selección mexicana.
Solamente una vez hemos vivido el sueño de los cuartos de final (México-86) y se espera que en esta edición en que el Tri es coanfitrión, pueda llegar.
Pero entre esa ansiedad, hay que destacar momentos que han tenido épica. Ciertamente no se trata de otra cosa que partidos de primera ronda, pero es lo mejor que ha vivido al once mexicano.
Podríamos decir que los tres más importantes son las victorias ante Bulgaria, en octavos de final en México-86 con el golazo de Negrete, y el triunfo logrado en Rusia-2018, ante Alemania, en la primera ronda.
A ellos podríamos agregar uno que, a título personal, está entre los más grandes: un 1-1 ante Italia en Estados Unidos-94. Recordaba la edición que se preparó en Deportes para ese día. Por los horarios, justo nos daba para una nota importante.
Y la crónica indicaba lo que se vivió y por qué del señalamiento de que, aunque no se ganó, se vivió uno de los mejores partidos, y fue precisamente frente a la que consideramos una de las mejores versiones de Italia, la de Baggio, Maldini, Costacurta, Albertini y otros. Los azurri pelearon y llegaron a la gran final ante Brasil.
Y lo que dice el primer párrafo puede servirle a esta selección de 2026, que aunque ya clasificó al cuarto partido, no ha mostrado nada: “Un oportuno cambio de actitud”. Eso tuvo el Tri de Mejía Barón sobre el emparrillado del “Robert F. Kennedy” de Washington. No se ganó el partido, pero el empate fue con sabor a victoria.
