Los cronómetros echaron humo en las orillas del lago Lemán, escenario de la única contrarreloj individual del Tour de Francia, donde Isaac del Toro y el francés Paul Seixas protagonizaron un intenso duelo por el tercer puesto de la clasificación general y el maillot blanco al mejor joven.
Al término de una batalla épica, el corredor mexicano del UAE Team Emirates resistió el empuje del ciclista del Decathlon AG2R y conservó su lugar en el podio provisional, aunque cedió cinco segundos. Su ventaja sobre Seixas quedó reducida a solo 20 segundos. Con tres exigentes etapas alpinas por delante, la pugna entre dos de los corredores llamados a marcar el futuro del ciclismo promete emociones hasta la llegada a París.
Del Toro comenzó con mayor fuerza la contrarreloj disputada entre Thonon y Évian. En el primer punto de control superaba por tres segundos al francés, gracias a su desempeño en el ascenso al puerto de Larringes, una subida de 9.7 kilómetros con una pendiente media del 4.3 %.
Sin embargo, Seixas respondió en el segundo tramo del ascenso y coronó el puerto con ambos igualados en los registros.
Como si se vigilaran mutuamente con una lupa, los dos ciclistas, separados por apenas dos minutos en la salida, afrontaron un vertiginoso y técnico descenso antes de cambiar a las bicicletas de contrarreloj.
La peligrosidad del tramo quedó evidenciada con la caída del alemán Florian Lipowitz, tercero de la edición pasada, quien abandonó la competencia.
Al término del descenso, Seixas había conseguido una renta de tres segundos sobre Del Toro, una ventaja valiosa para afrontar los nueve kilómetros finales, completamente llanos, junto al lago.
La batalla también se vivió entre los aficionados. Mientras el público francés alimenta la esperanza de volver a tener un campeón del Tour, algo que no ocurre desde 1985, numerosos seguidores mexicanos alentaron sin descanso a Del Toro.
Seixas fue el más rápido del día, pero Del Toro limitó las pérdidas y cruzó la meta apenas cinco segundos detrás de su rival.
En el UAE Team Emirates no ocultan que, con el quinto Tour de Francia de Tadej Pogacar prácticamente encaminado, el objetivo es colocar nuevamente a dos corredores en el podio, como ocurrió en 2023, cuando Adam Yates fue tercero y el esloveno terminó segundo.
“Sobre el duelo con Seixas, lo único que puedo decir es que tratamos de aumentar cada día la diferencia, pero, en conjunto, podemos estar satisfechos”, afirmó Isaac.
El mexicano, subcampeón del Giro de Italia del año pasado y debutante en el Tour, aseguró que realizó “una muy buena contrarreloj”, especialmente después del susto sufrido el domingo, cuando se vio involucrado en la caída que provocó el abandono del danés Jonas Vingegaard, entonces segundo de la clasificación general.
“Tras ese susto y después de una etapa en la que había que correr riesgos, creo que el balance es positivo. Puedo estar contento; voy a dormir bien”, comentó.— EFE
