Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, inaugurados el viernes en Santo Domingo, marcan el comienzo del ciclo olímpico hacia Los Ángeles 2028 en un año inolvidable: el certamen polideportivo más antiguo de la región cumple un siglo de vigencia.
Un segundo aspecto para tener en cuenta: la fiesta de República Dominicana se extenderá hasta el 8 de agosto con la participación de más de 6,000 competidores de 37 países en 40 deportes.
Y aquí van otros apuntes para formar doce claves para entender la importancia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Tercera clave: si en 2026 la edición 25 de los JCC han convocado a 37 países, la versión inaugural, celebrada en Ciudad de México en 1926, tuvo una participación de… tres países: Cuba, Guatemala y el anfitrión.
Cuarta: el certamen es el comienzo de una andadura de dos años en busca del próximo sueño olímpico. En otras palabras, es la primera gran prueba continental y el semillero oficial para los deportistas que tienen como objetivo final Los Ángeles.
Quinta: la próxima estación, tras los JCC Santo Domingo 2026, serán los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Muchas de las disciplinas en juego otorgan pasajes directos y plazas para la cita en la capital peruana.
Sexta: en el teatro de la capital dominicana habrá dieciséis frenéticos días para medir el poderío deportivo entre pesos pesados de la región como México, campeón en 13 ediciones; Cuba, que ya dominó 11. Como fuerzas emergentes han aparecido en los últimos años Colombia y Venezuela.
Séptima: mayor participación de deportistas en toda la historia del certamen. Más de 6,000 inscritos de 37 países han llegado a República Dominicana.
Octava: tres deportes debutantes en el programa oficial. Los deportes electrónicos o “ciberdeportes” (e-sports), el monopatinaje o patinaje en tabla (skateboarding) y el balonred (netball) debutan en el calendario del certamen con una misión clara: seducir a un público más joven y diverso.
Novena: Como una muestra de adaptación a las nuevas tendencias mundiales, la incorporación de los deportes electrónicos lleva un valor agregado: las medallas obtenidas pasan a sumar a la cuenta de sus países.
Décima: Múltiples sedes descentralizadas: para albergar las 40 disciplinas, Dominicana expandió sus sedes a cinco zonas geográficas: Santo Domingo como epicentro, con subsedes en el Norte y el Este del país.
Undécima: El evento sirve como la plataforma ideal para descubrir a jóvenes talentos (promesas del deporte con edades muy tempranas) que darán de qué hablar en el futuro del deporte latinoamericano y caribeño.
Duodécima: Mascotas e identidad ambiental, con “Colí”, la oficial, inspirada en el barrancolí, un ave pequeña y endémica de la isla. La organización diseñó la mascota como embajadora de la biodiversidad caribeña para transmitir un mensaje explícito de preservación del medio ambiente.— EFE



