El piloto Hensley Meulens, quien declaró al Diario que le gustaría venir de vuelta para la próxima temporada para reconstruir al equipo, se vio en contrastes en sus decisiones en el juego que bajó el telón del decepcionante calendario en el Kukulcán.





Primero, mandando a la loma al joven Mario Mendoza Navarro, de 16 años de edad. Casi todos los reclutas que han aparecido con las fieras en la recta final han cumplido. Este Mario, nieto del legendario Mario Mendoza Aispuro, el famoso short stop que jugó en Grandes Ligas, colgó el cero en el primer episodio en gran forma. Se vio muy sobresaliente, indicador de que en él hay futuro, sea para los Leones o para el equipo que quieran mandarlo a futuro.
Para la segunda entrada, metió Meulens a Yoanner Negrín al relevo, pero al histórico “Asere” no le fue nada bien. Y Meulens se tardó una eternidad en remover al cubano, a quien muchos pedían su salida. No le respetó la jerarquía a Meulens al lanzador de 42 años.
Esa fue una situación de muchos partidos en esta temporada. Y el calendario cerró en casa como comenzó: una derrota dolorosa. Y el cierre hizo pensar en un futuro halagüeño por los novatos.— Gaspar Silveira
