Todos los años se hacen especulaciones cuando se refiere a los records a romper en Grandes Ligas, particularmente el de jonrones.
Desde la pasión que vivió Roger Maris en 1961, camino a romper la marca sagrada de 60 bambinazos de Babe Ruth, las locuras de Mark McGwire para dejar atrás a Maris en 1998, y luego lo que pasó Barry Bonds para eclipsar a “Big Mac” con su año de 73, en 2001. El de Bonds es visto con desdén por el asunto del dopaje, y por ello cuando Aaron Judge rompió el de Maris en 2022, para muchos se volvió el más significativo. “La limpieza”, dijeron los puristas.
Cursando casi la mitad de agosto en este 2026 que ha tenido etapas encendidas en sus cañoneros, la carrera entre los jonroneros la encabezan cuatro peloteros, con 35 palos: en la Liga Americana, el cubano Yordan Álvarez, de los Astros de Houston, y el dominicano Junior Caminero, de las Rayas de Tampa Bay, y en la Nacional, Kyle Schwarber, de los Filis de Filadelfia, y Matt Olson, de los Bravos de Atlanta. Rondan los cuatro 120 partidos jugados, con 42 restantes en la temporada.
Judge, de acuerdo con los números de MLB, bateó 62 en 157 partidos en 2022. Y llegó al 12 de agosto, como hoy miércoles, con 46 estacazos, muy por delante de lo que tienen los cuatro más avanzados de este año. Entre agosto, septiembre y octubre, “El Juez” de los Yanquis bateó así: 9 en 27 juegos en agosto, 10 en 25 en septiembre y 1 en cinco duelos en octubre, para romper la marca de Maris.
Álvarez, Caminero, Schwarber y Olson tendrán que batear como máquinas en 42 partidos. Sería un verdadero desafío. Pero al menos Álvarez y Schwarber han mostrado que son hombres de rachas. Pero Álvarez nunca ha bateado 40 desde que llegó a MLB en 2019, y Schwarber tiene una de 54, en 2025, ocupando sus 162 partidos. Deberán ser pacientes, sin buscar bardas. El jonrón sale solo.— Gaspar Silveira





