Amigos aficionados…

En la entrega de la semana pasada se tocó el tema de la rivalidad en los toros.

Desde la época de Joselito con Juan Belmonte, aunque con ellos terció igual el mexicano Rodolfo Gaona; Manolete con Carlos Arruza, ambas truncadas por las muertes de “Gallito”, primero, y el “Monstruo de Córdoba”, después, hasta ir más recientemente con las figuras actuales que, francamente no terminan de encandilarse como las apasionantes confrontaciones.

Lo de Morante y Roca Rey de estos días, que para muchos fue solamente un berrinche, es peccata minuta comparado con lo que les llevaremos en las líneas siguientes.

Una de las más recias, con pasión y tensión al tope, fue de la máxima figura mexicana de entonces, Manolo Martínez, con uno de los señores toreros de la España de siempre, Paco Camino.

Se dieron con todo. Reventaron la taquilla todas las veces que torearon juntos, en México y en Venezuela (Manolo no quiso hacer carrera en España, y a Paco le encantaba estar en América).

Vea los números que arroja teclear en la red “Rivalidad Manolo Martínez Paco Camino”: Sesenta y nueve paseíllos: Fue la cantidad de veces que ambos torearon en el mismo cartel. Nueve mano a mano: Enfrentamientos directos y exclusivos entre ambos toreros.

Máximos rivales: Paco Camino fue el torero de España con el que más alternó Manolo, y Manolo fue el mexicano con el que más toreó el maestro de Camas.

El “Cuartel de Querétaro”, desde la Plaza Santa María: Este coso se convirtió en el escenario principal de su rivalidad. Allí fue una de las más famosas, la corrida navideña de 1977.

Ausencia capitalina: Durante los años en que Manolo se alejó de la Plaza México (1974 a 1977), Querétaro albergó los carteles más explosivos entre ambos.

Competencia leal: Las corridas de finales de 1976 en Querétaro revivieron la máxima expectación con toros de ganaderías como la de Javier Garfias. Y muchas veces se les vio la cara de enemistad, con el saludo de mano como un mero compromiso de profesionales.

La del 18 de diciembre de 1977 es una de las más famosas: Paco le cortó el rabo a “Navideño”, de Javier Garfias. Fue cumbre la faena a ese quinto toro de la tarde. Y Manolo le tumbó una oreja al segundo y al sexto de su lote.

La afición, cuenta el ingeniero Luis Fernández López “Ele Carfelo”, explotó por lo vivido. Manolo, un demonio de pasiones, contra Paco y su recital de arte en la arena queretana. La historia de esta rivalidad tan grande sigue siendo objeto de plática. Lo merece.— Gaspar Silveira Malaver

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