Literal, la frase de Yogi Berra con su “esto no se acaba hasta que se acaba” ocurrió y el Parque Kukulcán vivió una de sus grandes noches de béisbol, con unos jóvenes de 15 años brindando la épica.

Bajo gritos de “México, México”, la novena mexicana logró una de sus victorias más emotivas en los torneos de béisbol de todas sus divisiones, remontando y quitándole el invicto a Estados Unidos, al ganar 7-1, en la Súper Ronda del Campeonato Mundial U-15.

Ante más de 5 mil espectadores en el lluvioso viernes en el Kukulcán, los mexicanos reaccionaron de forma increíble. Estaban a un strike de perder por lechada de 1-0, pero empataron con doblete remolcador de Esteban Gallardo, comenzando la locura nacional, entre cánticos y porras. “El Rey” y “Cielito Lindo” se dejaron oír, en una fiesta cuyos momentos más especiales ocurrieron en la octava, en cuya parte alta México explotó con racimo grande de seis carreras.

Tan increíble fue el despertar mexicano como la debacle de los estadounidenses, que pasaron de comenzar a celebrar la que parecía su séptima victoria seguida a quedarse con miradas largas. Tres entraron de caballito, pero dos por doblete de Luis Rosas a la banda contraria, sobre la línea del jardín derecho, un batazo que sorprendió a todos por su colocación.

Y luego en el cierre Estados Unidos llenó la casa sin out, pero Ángel Lara de la Rocha puso broche de oro al sacar a los tres en fila, el último con hirviente chocolate que hizo crecer la euforia. México puede presumir que tumbó a los dos finalistas de este Mundial: a Dominicana en la primera etapa, y a Estados Unidos.