Cuando Max Fried recorrió por primera vez el Yankee Stadium como agente libre hace dos inviernos, tres palabras destacaron: “Prepararse, competir, ganar”.
Estaban impresas en una pared de la sala de pesas, más allá de las pesas rusas y los balones medicinales, y siguen grabadas en la mente del zurdo como un resumen claro de la misión de la organización.
La próxima tarea de Fried es igualmente directa. Los Yanquis le entregarán la bola para el Juego 3 de la Serie Divisional el miércoles por la noche contra las Rayas en el Yankee Stadium, buscando salvar su temporada.
“Es un juego que tenemos que ganar obligatoriamente, obviamente”, indicó Fried el martes. “Si no ganamos, nos vamos a casa. No hay nada más para qué guardar nada. Así que entiendo que la paciencia probablemente será muy corta, y tenemos que hacer todo lo que podamos para ganar. Para mí, es sólo dejarlo todo ahí afuera”.
El mánager Aaron Boone confirmó después de la derrota 5-2 del lunes por la noche en el Tropicana Field que abrirá Fried. Un informe señaló que la novia de Fried, Reni Meyer-Whalley, está esperando al primer hijo de la pareja, lo que podría significar una licencia especial para el pelotero.
Fried reconoció que es cierto, pero dijo que preferiría “no entrar demasiado en cosas personales”.
“Tengo una familia que me apoya mucho y entiende que este es mi trabajo, y no va a afectar lo que pase mañana”, indicó Fried.
Boone dijo que el también zurdo Carlos Rodón está en línea para abrir un posible Juego 4 mañana. Rodón ha estado disponible en el relevo para los cuatro juegos de postemporada de los Yanquis hasta ahora, pero no ha lanzado desde que tiró ocho entradas en blanco contra las Rayas el 22 de septiembre, el primer juego de una doble cartelera en el Bronx.
Las Rayas, de su lado, confían en que su equipo siga jugando unido, sin depender exclusivamente de un pelotero. “Eso es un subproducto de tener un clubhouse realmente bueno y un grupo de compañeros desinteresados”, dijo el mánager de las Rayas, Kevin Cash. “No les importa quién lo haga. Solo quieren hacerlo. Los mayores animadores vienen de los muchachos dentro del dogout. Los buenos equipos no dependen de solo una o dos personas. Dependemos de los nueve en la alineación, los muchachos en la banca y, ciertamente, de todo nuestro cuerpo de lanzadores”.
También los Yanquis necesitan borrar la muy mala imagen dejada en Tampa Bay, donde, al menos el segundo partido, batearon apenas cuatro hits y cometieron cuatro errores, una de las peores actuaciones defensivas en muchos años en partidos de postemporada.
Por la barrida
El Juego 3 será el miércoles por la tarde en el Guaranteed Rate Field, donde los Medias Blancas tienen dos oportunidades de hacer algo que no han hecho desde 1906: asegurar una serie de postemporada en casa. “Han estado esperando 120 años, tal vez podamos hacerlo este año”, dijo Grant Taylor, quien consiguió su segundo salvamento consecutivo el lunes. “Creo que va a ser increíble. Esos aficionados se lo merecen. Han estado con nosotros durante tres años de 100 derrotas y han estado con nosotros buena parte de este año dándonos mucho apoyo mientras pasábamos por esto. Así que poder darles un juego de postemporada va a ser algo muy especial”.
Los sorprendentes Medias Blancas están a una victoria de avanzar a la Serie de Campeonato de la Americana por primera vez desde que ganaron la Serie Mundial en 2005. Chicago se convirtió en el primer equipo en llegar a la postemporada después de tres temporadas consecutivas con 100 derrotas, incluido un récord posterior a 1900 de 121 descalabros en 2024.— AP y MLB


