A lo largo de los últimos años los apoyos y donativos que recibía el albergue de la Pastoral del Amor han disminuido, lo que ha hecho que se vean limitados para cubrir las necesidades que se tienen en el lugar.

Así lo comparte la religiosa Patricia Villanueva Rosado, directora del albergue, el cual está a cargo de las Hermanas Concepcionistas al Servicio de los Pobres.

Destaca el gran apoyo que se recibe por parte de la organización del baile precarnavalesco “Luz, Magia y Color”, que nació en el año de 1991, y del que se obtiene aproximadamente el 70 % de los recursos que requieren para el sostenimiento del albergue.

-Realmente es un esfuerzo muy grande el que se hace, mucha gente colabora tratando de que se pueda recaudar lo más posible para beneficio de quienes atendemos.

Sin embargo, apunta que no alcanza para cubrir el 100 % de los gastos, y antes se compensaba con los donativos en efectivo o en especie que recibían por parte de la comunidad o empresas, pero estos apoyos han disminuido en gran medida en los últimos años, y en contraparte los gastos han aumentado.

“Todas las personas que aquí albergamos (son actualmente 37) están enfermos, tienen problemas de tipo neurológico, psiquiátricos o físicos, y necesitamos de mucho apoyo para sostener la obra”, señaló

Señala que ya no hay aquel sentido de ayuda de antes, en el que la gente llegaba al albergue a llevarles cosas, “ahorita sí estamos de verdad bastante apretados en el sentido de que ya no se recibe la misma cantidad de donativos externos”.

Precisa que los niños que atienden, en realidad ya no son niños, pues llegaron al albergue a través de la Procuraduría al ser retirados de sus familias por maltrato, y como es un albergue permanente han pasado toda su vida en el lugar, y ahora ya son personas adultas de 50, 40, 30 y 20 y tantos años. Sólo tiene albergados a dos pequeños en la actualidad.

Explica que por sus enfermedades o discapacidades siguen siendo como niños y tienen un montón de necesidades.

Invitan a donar

Considera que la disminución de donativos empezó en la pandemia, pues se tuvo una baja muy fuerte de donativos, que es entendible porque “a todos nos afectó”, y desde entonces no se recuperó el número de donantes que se tenían, no sólo de ciudadanos sino también de empresas que las apoyaban.

-Hay empresas que daban un donativo fijo mensual, pero desde la pandemia dejaron de apoyarnos, y aunque después de pasada la crisis los visitamos y los invitamos a donar de nuevo, se han disculpado diciendo que ya no pueden. Entendemos que los gastos cada vez han sido mayores para todos, hay más exigencias a nivel de los gobiernos de impuestos y todo eso ha mermado mucho el apoyo.

Respecto a los donativos en especie que reciben, detalla que las necesidades se enfocan en productos alimenticios, de higiene, medicamentos, ropa, juguetes, zapatos, y se pide que, si bien no tienen que ser nuevos sí estén en buen estado, para que permitan una atención digna a quienes albergan.

La religiosa, manifiesta que hacen alianzas con otras instituciones, por lo que si les dan algo que ahí no vayan a usar o que sea mucho, lo dividen con otras asociaciones que también tienen necesidades.

A pesar de que el albergue se fundó desde 1985, indica que hay quienes no conocen esta obra, por lo que a veces pasan personas y les llama la atención el lugar y cuando preguntan qué hacen ahí se sorprenden, entran conocen el sitio y a quienes atienden, y algunos de ellos comienzan a aportar a la causa.

La religiosa Patricia Villanueva hace un llamado a la comunidad a donar, ya sea en especie o en efectivo a la Pastoral del Amor, para poder seguir sosteniendo la obra, y sobre todo poder seguir dando un trato digno a las personas que atienden, pues para ellos no es un albergue es su hogar.