Hoy arranca el Clásico de Otoño entre Tampa Bay y Milwaukee y el “Mexican Power” no faltará. Será Jonathan Aranda, el inicialista del mejor equipo en la Liga Americana, el encargado de llevar la bandera mexicana en esta Serie Mundial.
Nacido en Tijuana, el pelotero de 28 años está a cuatro victorias de cumplir aquel sueño que un día comenzó con los “Glu-Glu”, el equipo infantil donde dio sus primeros batazos y en el que conoció al “hermano” que el béisbol le dio, ese que lo aconseja en estos playoffs y se quedó muy cerca de coronarse el año anterior, su paisano Alejandro Kirk.
En 2015, los scouts de las Rayas viajaron a Tijuana para observar a un tal Randy Arozarena; sin embargo, el mexicano-cubano se ausentó y, para aprovechar el viaje, se quedaron a seguir de cerca a los jóvenes. Ahí apareció Jonathan, con un “físico cuestionable”, pero un béisbol envidiable”.
Desde su firma como prospecto de Tampa Bay, transitó por una montaña rusa que tenía más bajadas que subidas. Estuvo en todas las categorías y campos de entrenamiento, intentó en todas las posiciones del campo, hasta como receptor probó suerte. La paciencia y confianza del club se combinó con la dedicación y disciplina del mexicano, hoy titular indiscutible, y a un tris de lograr un anillo de Serie Mundial.— El Universal
