Misticismo y cosmogonía se fusionan con la historia del maguey y los elixires que estos producen en el mural que desarrolla el artista Abel Vázquez Hernández, el cual adorna uno de los muros de un naciente restaurante que pronto abrirá sus puertas en la colonia México.

La Novena, una cantina moderna

El nombre es “La Novena”, un concepto de cantina moderna, la cual abrirá próximamente sus puertas todos los días a partir de las 12 del día en la colonia México. Con un amplio menú de cantina mexicana con influencias de la cantina yucateca.

El artista trabaja en esta obra de arte desde hace tres semanas, con apoyo de su hija, Aura Meztlli Vázquez Medina, quien también es artista plástica.

Parado sobre un andamio, Abel Vázquez se vuelve uno con el pincel o la brocha, mientras realiza trazos, delinea o dota de color el dibujo que inicialmente creó sobre el papel y que ahora lleva a la pared a gran escala.

El mural que pinta se ubica en uno de los salones de lo que será el restaurante y ocupa la parte superior de uno de los muros que se extiende a lo largo del espacio.

La historia del maguey en un mural

Luego de un proceso en el que se manejaron varias ideas, el artista conceptualizó la obra que los comensales podrán admirar cuando visiten el lugar y que narra la historia del maguey y los procesos de destilado, desde una mirada mística que atraviesa la cosmogonía y se perfila desde la época prehispánica.

Las raíces oaxaqueñas del artista se denotan en el mural, en el manejo de los colores y en la presencia de deidades y aves que son parte de la cultura de Oaxaca, pero también del resto del país.

La conexión del hombre con los magueyes y con la diosa Mayahuel, la deidad principal de los elixires y de la que nace el pulque, da origen también al concepto del mural, en el que se pueden ver distintos tipos de magueyes y personajes.

Colibríes y misticismo

Aves, como es el caso de los colibríes, son parte importante de esta obra artística, como polinizadores y extractores del elixir, y como aquellos seres que llevan las historias espirituales, terrenales y de amores, como parte del misticismo que se les atribuye a lo largo y ancho de la República Mexicana.

Los cuatro elementos

Los cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuego están representados de manera simbólica a través de tonalidades ocres que se utilizan como fondo, y de una especie de ola que integra la base del mural, en tonos azules y verdes, que muestran formas que simbolizan piedras o cortes de la tierra que son parte de la geografía de la región y, a su vez, simbolizan los cortes de las piñas del maguey.

Representar los cuatro elementos es parte fundamental de la obra del artista, una simbología con la que ha trabajado a lo largo de los años y que equipara con los puntos cardinales, siendo esta la razón por la que los personajes que pinta siempre tienen cuatro dedos y no cinco.

Arte y gastronomía

Para Abel Vázquez, quien tiene 45 años de trayectoria, el mural une dos aspectos importantes de la cultura: el arte de la pintura y el arte de la gastronomía.

Los avances de la obra son visibles. Calcula que le faltan entre una y dos semanas para concluir el proyecto. Agradece la oportunidad de poder crear y compartir arte en espacios privados como en el que trabaja, donde lo sublime del placer estético se fusionará con el del paladar.