Saúl “Canelo” Álvarez ha recalculado las fechas en las que planea retirarse y en vez de pensar en que lo hará dentro de un par de años, como lo había adelantado, ahora ya piensa ir más allá, lo que lleva a especular a que incluso podría llegar hasta 2030 para inaugurar el Estadio del Atlas.
Mientras eso llega, el peleador tapatío ha vuelto al gimnasio tras un año de inactividad para tratar de recuperar los títulos que perdió ante Terence Crawford en septiembre de 2025, y lo hace completamente revitalizado, al grado de mencionar que se siente “como si tuviera 26 años”.
Y no es que sean palabras para entusiasmar a su afición, sino que está respaldada en que hoy no presenta problemas de lesiones, además de que ha trabajado apegado a un nuevo método de trabajo junto al ucraniano Oleksandr Usyk, uno de los mejores boxeadores en los últimos años —presume un récord invicto de 25-0—, que le ha servido para volver a su mejor versión en lo físico.
Para lograrlo, el boxeador tapatío tomó un avión que lo trasladó a la ciudad de Valencia, en una decisión clave para llegar lo mejor posible a su encuentro ante Christian Mbilli este sábado.
Con su trabajo en Europa no resentirá el jet lag, sino que, además pudo entrenar con el excampeón indiscutido de peso pesado y junto a él aprender una nueva metodología.
“Me siento muy bien, siento que tengo como 26 años. Después de perder tienes que darte cuenta y pensar en muchas cosas, a este nivel el combate se define por situaciones”, comentó en una reciente entrevista con DAZN y que divulgó Mediotiempo.com.
Trabajó mental
Si bien “Canelo” Álvarez se había acostumbrado a ser la cara A en sus enfrentamientos, ahora aprendió esa necesidad de mostrarse como una amenaza, lo que es simplemente una situación mental. Junto a ello también renovó su trabajo físico, siempre fundamental para un boxeador.
“El equipo de trabajo de Usyk me enseña muchas cosas y aprendo muy rápido. Me gusta, lo disfruto y me siento muy bien.
“En fuerza y acondicionamiento físico estoy aprendiendo cosas nuevas. Se los agradezco porque están poniendo toda su energía en mí y hacen todo en función de lo que Eddy Reynoso necesita para el boxeo”, explicó.
Es decir, Reynoso se encarga de la parte táctica, mientras que Usyk y su equipo se enfocan en los ejercicios, lo que ha servido al boxeador tapatío para presumir su mejor forma física en años.


