El simple hecho de leer o escuchar los términos “huelga” o “paro laboral” en el ámbito cercano a las Grandes Ligas causa pánico, de forma especial entre peloteros que están como agentes libres o negociando contrato con sus actuales equipos.

Con los dueños de equipo poniendo de manera emergente la propuesta del tope salarial (que entraría en vigor en 2028), muchos peloteros quieren irse por los grandes contratos antes de que puedan evitarse firmas estratosféricas.

Por ejemplo, el mercado de agentes libres tiene al que, dicen, romperá el récord de contrato para un lanzador, el zurdo Tarik Skubal, quien terminó la campaña con los Dodgers. El equipo angelino quiere retenerlo.

Skubal ganó 32 millones de dólares tras vencer a los Tigres en una histórica audiencia de arbitraje salarial a inicios de año. Esa cifra estableció el récord absoluto, la más alta jamás otorgada a un jugador bajo el sistema de arbitraje de la MLB.

Y para lo que viene, el Cy Young de 2024 y 2025 quiere irse por un contrato de seis o siete años por 300 millones de dólares. Bajo el nuevo acuerdo de tope que se planea en 2028, sería difícil, y tendría que ser ahora.

En ese grupo, de acuerdo con expertos de MLB, están peloteros como el cubano-mexicano Randy Arozarena, a quien los Marineros de Seattle le hicieron una oferta garantizada por un año y 23 millones de dólares, que debe aceptar o rechazar para el 17 de noviembre.

Pero hay varios equipos que están interesados en los servicios del All Star antillano y estarían dispuestos a firmarlo antes de la fecha crítica del 1 de diciembre, que es cuando vence el contrato colectivo. Rumores fuertes indican que Randy está en el radar de los Medias Rojas de Boston para llevárselo a la Costa Este.

Y otros peces gordos del mercado de agentes libres están en el mismo caso. Uno es Seiya Suzuki, quien destacó con los Cachorros de Chicago tanto con el bate como con el brazo. Su compatriota Teruaki Sato está por dar el salto del béisbol nipón a MLB y espera arreglarse antes de la fecha de vencimiento.

Luis Arráez, múltiple campeón de bateo, es otro de los que planean agarrar contrato grande, tras quedar libre (terminó la campaña con los Filis de Filadelfia).

Mientras tanto, el mercado de agentes libres sigue creciendo, igual la lista de potenciales casos de arbitraje.

El jardinero cubano Andy Pages, de los Dodgers; el cerrador Louis Varland, de Toronto, y el zurdo de Texas Jacob Latz figuran entre los 28 jugadores con entre dos y tres años de tiempo de servicio que son elegibles para el arbitraje salarial.

El derecho de Boston Tyron Guerrero y el jardinero de Colorado Jordan Beck fueron los últimos jugadores en alcanzar el llamado corte de los “Super 2”, ambos con 2 años y 133 días. El derecho de Milwaukee Quinn Priester tuvo 2 años y 134 días.

El jardinero dominicano de Filadelfia Johan Rojas quedó apenas por debajo del corte, con 2 años y 131 días. Rojas comenzó la temporada con 2 años y 36 días, pero durante los entrenamientos de primavera fue suspendido 80 juegos tras dar positivo en una prueba de una sustancia prohibida para mejorar el rendimiento.

El jardinero de los Cachorros Pete Crow-Armstrong tuvo tiempo de servicio más que suficiente, pero acordó en marzo un contrato de 115 millones de dólares por seis años, que, por sus rendimientos, son una verdadera ganga para el equipo de Chicago.— Gaspar Silveira Malaver

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