BERNA, Suiza. — Este domingo, Alain Berset, presidente del banco suizo UBS, dio a conocer que la institución comprará al banco Credit Suisse, en un esfuerzo por evitar mayor turbulencia en los mercados financieros mundiales.
Berset calificó esta operación como “uno de gran magnitud para la estabilidad de las finanzas internacionales, y aseguró que un colapso descontrolado del Credit Suisse hubiera tenido consecuencias incalculables para el país y para el sistema financiero internacional”.
El banco suizo UBS ha acordado comprar a su rival Credit Suisse por 3,200 millones de dólares, tras un fin de semana de intensas negociaciones entre los dos bancos, el gobierno, el banco central y la entidad reguladora, publicó hoy el diario Financial Times.
El Credit Suisse, de gran importancia sistémica para el mundo

El Credit Suisse ha sido clasificado por la Junta de Estabilidad Financiera, un organismo internacional que monitorea el sistema financiero mundial, como uno de los bancos de gran importancia sistémica para el mundo. Eso quiere decir que los reguladores creen que su colapso descontrolado causaría repercusiones en todo el sistema financiero similares a las del colapso de Lehman Brothers hace 15 años.
Colapso de dos bancos en EE.UU.
El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa, después del colapso de dos importantes bancos en Estados Unidos la semana pasada, lo que ocasionó medidas urgentes del gobierno estadounidense para evitar que cunda mayor pánico. Aun así, ha reinado el nerviosismo en los mercados financieros mundiales desde que las acciones de Credit Suisse empezaron a caer la semana pasada.
El acuerdo fue anunciado apenas días después de que el Credit Suisse recibiera un préstamo de 50,000 millones de dólares del Banco Nacional de Suiza, el banco central suizo, lo que causó un repunte en las acciones del Credit Suisse. Sin embargo, la medida al parecer no bastó para detener la pérdida de depósitos, según se ha reportado.
Aun así, muchos de los problemas del Credit Suisse son singulares y no están relacionados con los problemas que llevaron al colapso de Silicon Valley Bank y Signature Bank, cuyas caídas llevaron a un significativo intento de rescate por parte de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos y de la Reserva Federal. Como resultado, su colapso no necesariamente es presagio de una crisis financiera como la ocurrida en 2008.
El acuerdo cierra una semana volátil para Credit Suisse, particularmente el miércoles cuando sus acciones cayeron a pisos récord luego que su principal inversionista, el Banco Nacional Saudita, anunció que no invertiría más dinero allí para evitar regulaciones que aplicarían si su participación aumenta a 10%.
Como parte del acuerdo, las partes involucradas han acordado una modificación de la legislación para evitar que esta decisión de compra sea sometida a voto de los accionistas de UBS.
Caen las acciones del Credit Suisse
El viernes, las acciones cayeron en 8% para cerrar a 1.86 francos, aproximadamente 2 dólares, en el mercado suizo. Las acciones han tenido un largo descenso: estaban a más de 80 francos en 2007.
El Ejecutivo suizo en pleno reanudó hoy una reunión que empezó el sábado por la noche para discutir las alternativas que están sobre la mesa para evitar que el banco siga hundiéndose el lunes, en la apertura de la Bolsa de Valores de Zúrich.
Garantía de 9,000 millones de euros al UBS para comprar el Credit Suisse
La Confederación Suiza otorgará una garantía equivalente a más de 9,000 millones de euros para reducir los riesgos en los que incurre el banco UBS al absorber el Credit Suisse, dijo hoy la ministra de Finanzas, Karin Keller-Sutter.
Esta garantía funciona “como si fuese un seguro” y cubrirá eventuales pérdidas “de un portafolio muy específico” del Credit Suisse y únicamente si estas pérdidas superan un umbral que la ministra no precisó.
Medios de prensa señalaron que el UBS solicitó que la Confederación Suiza participe con financiación para esta posible operación en la perspectiva de los costos que implicaría liquidar algunas unidades de negocio de Credit Suisse y eventuales procesos judiciales en el país o en otras jurisdicciones.
Keller-Sutter indicó que la quiebra de Credit Suisse “hubiese tenido consecuencias irreparables” no sólo para Suiza, sino para la banca en el resto del mundo y que por esta razón “asumimos responsabilidades que van más allá de nuestras propias fronteras”.
Negociaciones en el mayor secreto
La Asociación de Empleados Bancarios de Suiza ha lamentado que todas estas negociaciones se estén realizando en el mayor secreto. Ninguna instancia pública, ni los bancos involucrados, han querido hacer ningún comentario público sobre el futuro de Credit Suisse.
Este banco emplea más de 50,000 personas en el mundo, de los cuales 17,000 están en Suiza, una masa laboral por la que se teme mucho si el banco es vendido y su estructura reducida.
