Amenazas de Donald Trump por Groenlandia
Los líderes de la Unión Europea se reúnen en una cumbre extraordinaria en Bruselas para abordar las amenazas sobre Groenlandia del presidente Donald Trump

BRUSELAS, Bélgica.- Mañana jueves, los líderes de la Unión Europea (UE) se reúnen en una cumbre extraordinaria en Bruselas para abordar lasamenazas sobre Groenlandia del presidente estadounidense, Donald Trump, con la opción de responder a sus posibles nuevos aranceles con otras represalias comerciales.

La reunión fue convocada por António Costa, presidente del Consejo Europeo, esta cumbre de urgencia buscará coordinar la respuesta de los Veintisiete ante las nuevas medidas de presión con las que advierte Trump a quienes obstaculicen su pretendida adquisición de Groenlandia, territorio autónomo dependiente de Dinamarca.

EE.UU. necesita Groenlandia, dice Trump

El mandatario estadounidense insiste en que su país necesita Groenlandia por razones de seguridad nacional y ha amenazado con imponer desde febrero aranceles suplementarios del 10 % a todos los productos de ocho países europeos que han mandado tropas a maniobras conjuntas en la isla, que subirían al 25 % en junio.

Bruselas eleva el tono de sus advertencias

Durante una intervención en un debate en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia, Costa dejó claro hoy que la UE está “lista para defenderse a sí misma ante cualquier forma de coerción”, aunque pidió seguir trabajando con Washington en áreas de interés común.

“Estamos listos para defendernos a nosotros mismos, a nuestros Estados miembros, a nuestros ciudadanos y a nuestras empresas contra cualquier forma de coerción. La UE tiene el poder y las herramientas para hacerlo“, dijo el político portugués ante los eurodiputados.

Desde su punto de vista, los nuevos aranceles “socavarían las relaciones transatlánticas” y serían incompatibles con el acuerdo al que Washington llegó con Bruselas el verano pasado para poner fin a la escalada comercial, que eliminaba los gravámenes europeos sobre las importaciones de bienes industriales estadounidenses.

“Queremos seguir dialogando de manera constructiva con EE. UU. en todos los temas de interés común, y hay muchos porque somos socios y aliados y compartimos una comunidad transatlántica“, incidió.

Inversión europea en Groenlandia

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, recalcó en el mismo debate en la Eurocámara que Bruselas está “preparada para actuar, si es necesario, con unidad, urgencia y determinación”.

La política alemana criticó las amenazas de Trump de imponer aranceles adicionales y advirtió contra una “peligrosa espiral descendente entre aliados” que solo daría “alas a los adversarios” que se pretende mantener alejados del “entorno estratégico” occidental.

Ante esa situación, la presidenta se comprometió a imprimir un “importante impulso de inversión europea en Groenlandia” que incluye doblar el apoyo financiero europeo a la isla en los próximos presupuestos comunitarios, y reiteró que los países de la UE quieren trabajar con Estados Unidos y otros socios “en una seguridad ártica más amplia”.

Ursula Von der Leyen dijo que Groenlandia es “una región clave del mapa mundial, una tierra rica en materias primas críticas, un puesto estratégico en las nuevas rutas marítimas globales”.


“Pero, sobre todo, Groenlandia es el hogar de un pueblo libre y soberano. Es una nación con soberanía y con derecho a la integridad territorial. Y el futuro de Groenlandia solo corresponde decidirlo a los groenlandeses“, apuntó.

Represalias comerciales

Aunque de entrada apuesta por el camino del diálogo con Washington, la UE va a debatir distintas posibilidades en el caso de que Trump cumpla sus amenazas comerciales, la más contundente el llamado instrumento anticoerción -apodado “bazuca comercial”-, que países como Francia, España, Alemania o Polonia apoyan utilizar por primera vez desde su entrada en vigor en 2023.

Se creó para hacer frente a una situación en la que un país tercero intenta presionar a la UE o a un Estado miembro para que tome una decisión determinada, aplicando o intentando aplicar medidas que afecten al comercio o la inversión.

En última instancia podría llevar a represalias como restricciones a las importaciones y exportaciones, a inversiones, a los derechos de propiedad intelectual de empresas estadounidenses o a prohibirles participar en licitaciones públicas, aunque su adopción podría llevar meses y precisaría de mayoría cualificada (al menos 15 países que representen al 65 % de la población de la UE).

Varias fuentes diplomáticas señalaron su escepticismo sobre las posibilidades de que haya suficientes apoyos como para poner en marcha esta medida.

Otras represalias más viables a corto plazo serían la introducción de aranceles por valor de unos 93,000 millones de euros a importaciones estadounidenses como la aviación y la maquinaria, coches y productos agroalimentarios, entre ellos el whisky bourbon, la mantequilla de cacahuete, los arándanos o el zumo de naranja.

Parlizan el acuerdo entre Bruselas y Washington

En paralelo a esas posibles medidas, el Parlamento Europeo decidió este miércoles paralizar la ratificación del acuerdo que Bruselas y Washington firmaron en verano en materia comercial, ante la escalada sobre Groenlandia.

Dentro de este acuerdo, Bruselas aceptó aranceles del 15 % para la gran mayoría de los productos europeos -entre ellos los automóviles y los semiconductores – y que Estados Unidos vendiera sus bienes industriales a la UE libres de impuestos.

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