CIUDAD DE MÉXICO.— Después de dos semanas del inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, además de la muerte de cientos de personas y la destrucción de la infraestructura en la zona de guerra, el incremento en el precio del petróleo y la consecuente inestabilidad económica que ha generado es otro de los graves saldos de la “Operación Furia Épica”.
Precio de petróleo WTI desde el 28 de febrero de 2026
🔺 El petróleo de las reservas estratégicas de Asia y Oceanía será desbloqueado "inmediatamente" para atajar la subida de precios y el de América y Europa, a finales de marzo, indicó la Agencia Internacional de la Energía (AIE) este domingo.
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El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) cerró el 27-28 de febrero de 2026 en aproximadamente 67.39 dólares por barril, según datos del Banco Central del Ecuador.
Tras el inicio de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, el precio del petróleo WTI se incremento un 8%, debido a la afectación de los flujos del energético en Medio Oriente.
El West Texas Intermediate de Estados Unidos (WTI) tocó un pico intradía de 75.33 dólares, más de 12 por ciento, con 7.7 por ciento, a 72.17 dólares, y su nivel más alto desde junio, aunque posteriormente recortaba ganancias y subía 5.15 dólares.
El petróleo West Texas cotizó en los 86.8 dólares, el precio diario aumentó 3.09 dólares, un 3.69% desde el día previo. Mientras, el precio medio del West Texas Intermediate ha subido en lo que va del mes hasta los 82.13 dólares por barril, desde los 64.51 dólares del mes anterior, un 27.31%.
Para el viernes 13 de marzo, el precio del barril de petróleo tipo West Texas Intermediate (WTI) cerró con una fuerte tendencia alcista, situándose por encima de los 98-99 dólares por barril, impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las preocupaciones sobre el suministro.
El barril de petróleo WTI se cotizaba el 27 de febrero de 2026 en 66.96 dólares, y para el día 13 de marzo de 2026, el precio del WTI para entrega en abril 2026 cerró en torno de los 98.71 a los 99.31 dólarres por barril.
El West Texas Intermediate cotiza en dólares americanos en a New York Mercantile Exchange (Nymex). El West Texas Intermediate es más ligero que el Brent, y se refina fundamentalmente en Estados Unidos.
El precio del petróleo Brent

El precio de cierre del petróleo Brent el 28 de febrero de 2026 fue de 72.48 dólares por barril, según datos históricos. Otros registros sitúan el valor del Brent en torno a los 71.32 dólares el 27 de febrero de 2026.
A principios de marzo de 2026, el precio del petróleo Brent experimentó una notable volatilidad debido a las tensiones en Medio Oriente, con cotizaciones que se situaron cerca o por encima de los 80 dólares por barril. En concreto, el 1 de marzo de 2026, el barril se cotizó cerca de los 80 dólares, según informes de mercado.
Desde el inicio de los ataques, el precio diario del Brent ha aumentado 1.14 dólares, es decir, un 1.27%.
Para el viernes 13 de marzo de 2026, el precio del barril de petróleo Brent cerró con un fuerte repunte, situándose en 103.14 dólares. Este valor representa un incremento significativo, impulsado por la tensión en Oriente Medio y la preocupación por el suministro tras los conflictos en la región.
El 27 de febrero de 2026, el Brent cerro en los 71.32 dólares por barril, dos semanas después el barril del Brent alcanzó los 103.14 dólares.
El Brent cotiza en dólares americanos en el mercado IPE de Londres (Internacional Petroleum Exchange). El Brent, de gran calidad, es la mezcla de 15 tipos diferentes de crudo, todos ellos procedentes de la misma región del Mar del Norte que pertenece a Reino Unido. Se trata del petróleo más adecuado para producir gasolina, queroseno y gasóleo y del petróleo de referencia en Europa.
El estrecho de Ormuz

Otra de las graves consecuencias de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán es el cierre del estrecho de Ormuz.
Irán ha cerrado la vía y ha amenazado con incendiar los barcos que entren en él.
“El estrecho de Ormuz es un brazo de mar de 55 kilómetros de ancho entre Irán y Omán, que separa el golfo Pérsico del mar Arábigo. Se trata de una zona geográfica especialmente importante en términos del sector energético y una de las rutas marítimas más transitadas y estratégicamente significativas del mundo”, según un artículo de Tracy Walsh para el portal The Conversation.
Agrega que, “El cierre ha interrumpido los envíos de petróleo y gas desde la región y ha sacudido los mercados de todo el mundo. Normalmente, por estas aguas circulan unos 13 millones de barriles de petróleo al día, lo que supone alrededor del 31 % de los envíos mundiales de petróleo. El bloqueo del paso por el estrecho está afectando, sin duda, a los precios mundiales del petróleo”.
Irán ha afirmado que planea mantener los ataques contra la infraestructura energética y usar su cierre efectivo del estrecho como palanca contra Estados Unidos e Israel.
Por esa vía marítima fluye una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.

El presidente Trump —que aparte de Israel, mantuvo a sus aliados al margen de sus planes de guerra contra Irán— también sugirió por primera vez que Estados Unidos tendrá que apoyarse en la comunidad internacional para ayudar a que los petroleros se desplacen por el estrecho de Ormuz, donde el transporte se ha visto gravemente interrumpido, lo que ha sumido a los mercados energéticos globales en una espiral.
“Muchos países, especialmente aquellos que se ven afectados por el intento de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz, enviarán buques de guerra, en conjunto con los Estados Unidos de América, para mantener el estrecho abierto y seguro”, escribió Trump el sábado, y luego añadió: “esto siempre debió haber sido un esfuerzo de equipo”.
No estaba claro, sin embargo, si ese impulso multinacional estaba listo para comenzar o si Trump sólo esperaba que pudiera ocurrir, ya que también escribió: “Ojalá China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros, que se ven afectados envíen barcos a la zona para que el estrecho de Ormuz ya no” sea amenazado por Irán.
Trump había prometido al inicio de la guerra que buques navales de Estados Unidos escoltarían a los petroleros a través de la vía marítima. Pero eso aún no ha ocurrido.
Aun así, las dudas sobre el estrecho siguen socavando la reciente proclamación de Trump durante un mitin en Kentucky de que: “Hemos ganado”.
“Ya saben, nunca te gusta decir demasiado pronto que ganaste. Ganamos”, manifestó. “Ganamos, en la primera hora, se acabó”.
Trump a la defensiva tras dos semanas de guerra con Irán
En las dos semanas transcurridas desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, el presidente Donald Trump se ha mostrado cada vez más a la defensiva en el terreno político.
Trump se ha visto cada vez más irritado con la cobertura informativa y no ha logrado encontrar una explicación convincente de por qué inició la guerra —ni de cómo la terminará— para una población preocupada por las muertes de estadounidenses en el conflicto, el alza vertiginosa de los precios del petróleo y la caída de los mercados bursátiles. Incluso algunos de sus simpatizantes cuestionan su plan y su popularidad general está disminuyendo.
Trump se queja cada vez más de la cobertura mediática del conflicto y escribió el sábado: “Los medios en realidad quieren que perdamos la guerra”. Posteriormente, su regulador de radiodifusión amenazó con retirar licencias de transmisión a menos que “rectifiquen el rumbo”.
Suspensión de sanciones a Rusia
EE UU autoriza la compra temporal de petróleo ruso para contener los precios, una medida que regará la maquinaria bélica del Kremlin con miles de millones de dólares. La UE critica este levantamiento de sanciones https://t.co/NAmVHjXri2
— EL PAÍS (@el_pais) March 13, 2026
Por su parte, Moscú está recibiendo un impulso desde los primeros días de la guerra después que Trump flexibilizó las sanciones sobre algunos envíos de petróleo ruso. Eso, combinado con el aumento de los precios del crudo, socavó el esfuerzo de años por recortar la capacidad del presidente Vladímir Putin para librar la guerra en Ucrania.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció una exención de 30 días a las sanciones contra Rusia con el objetivo de liberar cargamentos de petróleo ruso varados en el mar para ayudar a aliviar la escasez de suministro causada por la guerra con Irán.
Eso ocurre pese a que analistas señalan que el aumento descontrolado de los precios del petróleo debido a bloqueos de producción en el golfo Pérsico está beneficiando a la economía rusa.
Algunos de los principales aliados de Washington han denunciado la medida por considerar que fortalece a Putin.
La venta de petróleo por parte de Rusia a Estados Unidos, en números: a Rusia le supondría un ingreso de 150 millones de dólares diarios por cada día
— Noticias Cuatro (@noticias_cuatro) March 13, 2026
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Al tiempo que las campañas electorales de los comicios de medio mandato comienzan a ganar fuerza, el viernes por la noche se le preguntó a Trump cuál era su mensaje para los votantes que creen que la gasolina está demasiado cara.
“Van a ver una disminución muy grande en los precios de la gasolina, el gas, cualquier cosa que tenga que ver con la energía, tan pronto como esto termine”, declaró Trump.
Aun así, el secretario de Energía, Chris Wright, dijo el domingo en el programa de NBC “Meet the Press” sobre los precios más altos de la energía: “Los estadounidenses lo están sintiendo ahora mismo” y lo sentirán “durante unas semanas más”.
Medidas extremas: EE.UU. ataca la isla de Jark
Estados Unidos ataca la isla iraní de Jark, corazón de la industria petrolera de la República Islámica
— Telediarios de TVE (@telediario_tve) March 14, 2026
En Teherán está la enviada especial de RTVE, @SilviaGuerraO https://t.co/NxeyEANX8p pic.twitter.com/EdluNyM7ap
La isla de Jark (o Kharg) es una pequeña isla iraní en el Golfo Pérsico, fundamental por albergar la mayor terminal de exportación de petróleo de Irán. Situada a unos 28 km de la costa, gestiona cerca del 90% de las exportaciones de crudo del país, lo que la convierte en un enclave estratégico.
Como una medida extrema, el pasado sábado 14 de marzo, Estados Unidos lanzó un ataque contra la isla de Jark, y el presidente Donald Trump dijo que fuerzas armadas de Estados Unidos “arrasaron” blancos militares en isla iraní de Jark.
El viernes, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que Washington “eliminó” sitios militares en la isla de Jark, y advirtió que la infraestructura petrolera podría ser la próxima si la República Islámica continúa impidiendo el paso de barcos por el estrecho de Ormuz, por el que transita la quinta parte del suministro de petróleo del mundo.
Por su parte, Teherán señaló que EE.UU. lo atacó desde el territorio de los Emiratos Árabes Unidos.

El gobierno de Irán instó el sábado a la gente a desalojar el puerto más activo de Medio Oriente y otros dos en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), amenazando abiertamente por primera vez activos no estadounidenses de un país vecino mientras la guerra que libra contra Estados Unidos e Israel entraba en su tercera semana.
Teherán afirmó, sin aportar pruebas, que Washington utilizó “puertos, muelles y escondites” en los EAU para lanzar ataques contra la isla de Jark, donde se encuentra la principal terminal que maneja las exportaciones de petróleo del país. Instó a las personas a desalojar esas áreas donde, según dijo, se refugian las fuerzas estadounidenses.
Horas después, no había señales de un ataque contra el puerto Jebel Alí de Dubái, el más activo de Oriente Medio, ni el puerto Jalifa en Abu Dabi. Pero los restos de un dron iraní interceptado que impactaron una instalación petrolera ocasionó un incendio en el tercer puerto, en Fujairah.
El presidente del Parlamento iraní ha advertido que los ataques contra la infraestructura petrolera del país provocarían un nuevo nivel de represalias.
La agencia de noticias semioficial Fars en Irán reportó el sábado que los ataques estadounidenses no causaron daño a la infraestructura petrolera en la isla. Reportó que los blancos de los ataques eran una instalación de defensa aérea, una base naval, la torre de control del aeropuerto y el hangar de helicópteros de una empresa petrolera marítima.
El Comando Central de Estados Unidos indicó que destruyó instalaciones de almacenamiento de minas navales, búnkeres de almacenamiento de misiles y otros sitios militares.
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