feminicida de tahdziu

 

Una mirada a la realidad

Ricardo Alberto Gutiérrez López / Lizardo A. Barbachano Ayora (*)

En su artículo “Marx a 200 años” publicado por el Diario de Yucatán el 7 de mayo de 2018, Rodrigo Llanes Salazar hace una apología sobre algunos de los trabajos de K. Marx que nos recuerdan de alguna manera, y valga la comparación, a “Para leer al pato Donald” de Ariel Dorfman (argentino-chileno) y Armand Mattelart (belga). Sin embargo, me gustaría puntualizar lo siguiente:

1. Al referirse a China se destaca el crecimiento y desarrollo de su economía. Esto es irrefutable tal y como lo demuestra el crecimiento de su PIB en un 6.7% (sólo superado por la India, 7.1%); no obstante, esto es importante aclarar que no estamos hablando de un marxismo-leninismo puro, sino que nos referimos a un híbrido que resulta de la mezcla de la economía de mercado basada en la libre competencia con una economía comunista de mercado también, pero en lo que se denomina “socialismo con características chinas”, lo cual implica un conjunto de empresas propiedad del Estado compitiendo en un sistema de precios establecido por el mercado.

2. Se afirma que leer el “Manifiesto Comunista”, el “18 Brumario” y “El Capital” es exquisito, pero no lo es por lo complejo y en momentos aburrido para quien no es experto en el tema, además de lo terrible que resultó llevarlo a la práctica.

3. En la última parte de su artículo se observa la siguiente afirmación: “… en un mundo tan desigual como el nuestro, en el que debido a la explotación de los seres humanos y de la naturaleza, millones de personas no pueden realizarse…”; le pregunto si las condiciones de los trabajadores fueron mejores en la Rusia estalinista (con los planes quinquenales desarrollados por el Gosplán basándose en la “Teoría de las fuerzas productivas”), en la China maoísta un proceso con profundas y dolorosas implicaciones para la vida política, social y económica del país, o en la Cuba de Castro con una planificación similar a la de la Unión Soviética y con opciones diferentes a las que serían dictadas por el mercado.

Es claro que aún existe una visión idealizada y dogmática de las propuestas marxistas, pero se omite una realidad que resultó de esas malas interpretaciones, tal es el caso de Lenin, Stalin, Mao y otros quienes en aras de forjar y ajustar una realidad a la teoría gestaron una brutal intolerancia hacia la religión, la libre expresión y las preferencias sexuales.

Sería aconsejable releer algunos clásicos como Hegel, Feuerbach o en el mejor de los casos el manual de P. Nikitin, así como trabajos que actualizan las propuestas de Marx, como es el caso de “El capital en el siglo XXI” de Thomas Piketty.

En conclusión, el modelo Marxista-Leninista en la práctica ha fracasado con un alto costo en vidas humanas, recursos y distorsiones de la realidad.— Mérida, Yucatán.

leconser@yahoo.com

Exdiputado y expresidente del Congreso del Estado / profesor de la escuela Preparatoria México, respectivamente

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán