Poder desmedido
Freddy Espadas Sosa (*)
De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, el término oligarquía refiere a una “forma de gobierno en la cual el poder político es ejercido por un grupo minoritario”. Ya desde la antigüedad griega, Aristóteles distinguió varios tipos de gobierno, señalando que en las democracias el pueblo es el soberano y en las oligarquías, por el contrario, lo es la minoría compuesta por los ricos.
En el sistema capitalista en que vivimos, la acumulación inconmensurable de capital y riqueza en unas cuantas manos ha conducido a la conformación de una elite oligárquica extremadamente poderosa que la ha llevado adicionalmente a ejercer una influencia determinante en el poder político a través de los gobernantes a su servicio.
Como ha señalado el analista José Reyes Doria, “el poder económico y el poder político en México encontraron una forma de interacción que en las últimas tres décadas debilitaron la institucionalidad y el marco jurídico del Estado y redujeron todo tipo de regulaciones y contrapesos, con la meta casi única de concentrar riqueza, poder y privilegios” (“SDPNoticias”, 4 de mayo).
Las acotaciones anteriores vienen al caso con motivo del reciente enfrentamiento político y mediático que tuvieron el candidato presidencial puntero en las encuestas electorales, Andrés Manuel López Obrador, y el llamado Consejo Mexicano de Negocios (CMN), que agrupa justamente a miembros conspicuos de la oligarquía mexicana. Al decir de Carlos Fazio, este Consejo está integrado por unas 40 familias propietarias de grupos como Kimberley-Clark de México, Posadas, Femsa, Bachoco, Modelo, Vitro, Banamex-Accival, Bimbo, Grupo Carso, Industrias Peñoles y Soriana, entre otros (“La Jornada”, 7 de mayo).
Como se recordará, en días pasados AMLO advirtió enérgicamente que algunos miembros de la cúpula capitalista —que no el conjunto del empresariado nacional— estaban maniobrando al más alto nivel para impulsar una posible declinación o alianza tácita del candidato del PRI-Gobierno, José Antonio Meade Kuribreña, a favor del abanderado de la coalición “Con México al Frente”, Ricardo Anaya Cortés, lo anterior con la clara intención de impedir a toda costa la muy posible llegada de AMLO a la presidencia de la República.
Como era de esperarse, el CMN luego luego se rasgó las vestiduras, pues mediante el costoso desplegado “Así No” publicado en todo el país fustigó con índice de fuego al abanderado de la coalición “Juntos haremos historia”, advirtiendo casi como amenaza que “las condiciones de confianza y certeza jurídica son fundamentales para preservar y promover el ahorro, la inversión, el crecimiento económico y el empleo. La confianza se cultiva. No se dicta ni se obliga” (Diario de Yucatán, 4 de mayo, Nacional, p. 7).
No contentas con lo anterior, las cabezas visibles de la oligarquía económica avasallaron a numerosas agrupaciones empresariales para agitar de nuevo el espantajo del miedo hacia AMLO, mediante otro remitido publicado a escala nacional (ver Diario de Yucatán, 7 de mayo, sección Nacional, p. 6), en el que advirtieron que “el país… requiere de un liderazgo que convoque a la unidad, no a la división… que esté dispuesto a escuchar a todas las voces y que no genere encono”; de paso se dieron el lujo de dictar cátedra de libertad y democracia, soslayando intencionalmente su grosera e ilegal intervención en la guerra sucia realizada contra AMLO en la campaña presidencial de 2006.
Pero ocurre, caro lector, que a la insaciable oligarquía le ha salido el tiro por la culata, pues un dirigente de la Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeños y Medianos Empresarios señaló que es falso que las empresas de la cúpula empresarial generen nueve de cada 10 empleos, pues dicha agrupación aglutina a cuatro millones de empresas que representan el 97% de la planta productiva nacional y el 70% de las plazas laborales. Concluye señalando la necesidad de que los grandes hombres de negocios ya no decidan el futuro del país, poniendo y quitando a políticos y servidores públicos para beneficiar a apenas 100 familias (“El Universal”, 4 de mayo).
En esta tesitura, también cabe señalar que a los ojos de la ciudadanía queda claro que los oligarcas han abandonado a su suerte al gris candidato del PRI-Gobierno, José Antonio Meade Kuribreña, y se aprestan a apoyar con artilugios a quien les garantiza la continuidad de sus privilegios: Ricardo Anaya Cortés, el abanderado presidencial de la coalición PAN-PRD-MC. Así lo ha advertido el periódico español “El País”, al señalar que las cúpulas oligárquicas pretenden “aumentar la sensación de miedo durante el mes de mayo ante la posible victoria de AMLO, cerrando filas con Anaya… y llegar a junio con posibilidades de revertir los sondeos y acaparar el voto útil de quienes no quieren la victoria de Morena” (7 de mayo).
Ante este panorama altamente preocupante, los ciudadanos debemos mantenernos alertas y exigir que el proceso electoral siga su curso en condiciones de legalidad, equidad y transparencia, evitando que los poderes fácticos interfieran de manera perniciosa en sus resultados. Al tiempo.— Mérida, Yucatán.
canek_1999@yahoo.com.mx
Profesor-investigador titular “C” de T. C. Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 31-A, de Mérida, Yucatán
