¡Deshonesta!
Ernesto Arévalo Galindo (*)
La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema —Woody Allen, escritor, guionista y actor estadounidense.
¡No! Margarita Zavala nunca fue la primera aspirante independiente por la Presidencia de la República. ¡No! Margarita Zavala nunca fue el prototipo de la mujer mexicana que lucha por el pan nuestro de cada día. ¡No! Margarita Zavala nunca fue la mujer con principios de congruencia y de honestidad política. ¡No! Margarita Zavala nunca fue la mujer con su propia identidad electoral. ¡No!
Una menos en el Proceso Electoral 2018, cuya contienda es bastante sucia, como la política en México. Ante tantos ataques personales y violencia, no visualizo un futuro inmediato mejor para nuestra nación; gane quien gane. Los candidatos son un reflejo de la sociedad violentada, que está a punto de explotar ante la abrumadora corrupción e impunidad. No hay seguridad pública. No hay servicios de salud pública. No hay educación pública.
En 2015 el magistrado presidente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Tepjf), Constancio Carrasco Daza, afirmó que los ciudadanos exigieron su derecho a participar en el proceso electoral, previamente a la reforma político-electoral. Fundamentado en el artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos, cuyas restricciones son la nacionalidad, la residencia y la incapacidad.
A pesar que la Corte Interamericana de Derechos Humanos puntualizó que el Estado no tiene la obligación de apoyar las candidaturas independientes, la crisis de participación política en México, a través de la concentración en los partidos políticos, lo hizo necesario. La sociedad civil impulsó las candidaturas independientes, pero la clase política las distorsionó.
El primer ejemplo: Margarita Zavala, porque ella formó parte del PAN. No emanó de la ciudadanía, sino de la clase política. Entonces: ¿qué presume? ¡Aventurera! Aventurera de la política, porque primero abandonó Acción Nacional y después la candidatura independiente.
¡Aventurera! No es el prototipo de la mujer mexicana que lucha por el pan nuestro de cada día, porque goza de los beneficios de estar casada con el expresidente de México Felipe Calderón, cuya pensión es un insulto al pueblo. ¡Ah! No olvidar, los elementos de seguridad y personal administrativo, seguro de vida y de gastos médicos.
¡Aventurera! No es la mujer con principios de congruencia y honestidad, porque pasa a la historia de México como la política que provocó un severo revés a un derecho ciudadano, como lo es la candidatura independiente, que tanto costó lograrlo. ¡Ah! El engaño a sus seguidores, tanto ideológicamente como económicamente.
¡Aventurera! No es la mujer con su propia identidad electoral, porque está identificada con el PAN. ¡Ah! Ahora: ¿con quién coqueteará? Gastó mucho dinero, no precisamente ganado con su propio esfuerzo, pero dinero es dinero.
La Encuesta Nacional en Viviendas de Consulta Mitofsky, correspondiente a mayo, ofreció resultados muy abrumadores para el actual Sistema Político Mexicano. Se lee textualmente: “Pasada la burbuja del primer debate que para algunas encuestas registró algunos cambios fuertes, las preferencias se volvieron a estabilizar pasadas tres semanas y mantuvieron la tendencia de incremento de la distancia entre el primer y segundo lugar”. Preferencia “Bruta”: Andrés Manuel López Obrador (32.6%), Ricardo Anaya (20.5%), José Antonio Meade (14.5%), Jaime Rodríguez (2.9%) y Margarita Zavala (2.7%). Preferencia “Efectiva”: Andrés Manuel López Obrador (44.5%), Ricardo Anaya (28.0%), José Antonio Meade (19.8%), Jaime Rodríguez (4.0%) y Margarita Zavala (3.7%).
¡Resultados! Números que expresan la preferencia quizá no al mejor, pero sí el hartazgo del pueblo mexicano.
Margarita Zavala ahora solo piensa en sus males para manipular algo práctico; los demás momentos, los dedica a otras cosas. ¡Deshonesta!— Cozumel, Quintana Roo.
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Periodista
