#HazloViral
Harnold Pérez Gómez (*)
Y qué me dicen de los vídeos, esos que han acompañado nuestras canciones favoritas y que han provocado que nos emocionemos tanto o más que cuando escuchamos por primera vez esas melodías.
Desde mi perspectiva, los videoclips son hoy, más que en cualquier otra época, el soporte principal de los grandes éxitos, debido a que el canal primero de difusión ahora es YouTube, la red que incluso le ha restado importancia al canal pionero MTV Music Television. En nuestros días muchos también los llaman visuales, cuando en su realización no se da una fuerte inversión en locaciones o en la construcción de la historia a contar, es decir, cuando la producción no es tan elaborada.
Sin embargo, con la sola presencia del o la cantante en cuestión, llenan ese espacio del vídeo de antaño. La mencionada red ha sido, en gran parte, la impulsora de que los clips hayan logrado su permanencia y evolución, que recobraran su fuerza e incluso la superaran por sobre la pista musical misma.
Desde los primeros filmes musicales, producidos por la industria de Hollywood en la década de los 50; pasando por las mini películas o cortos que distinguieron a Michael Jackson con “Thriller”, de casi 14 minutos de duración, “Remember The Time” con cerca de 10 minutos, hasta los más vistos en YouTube como “Despacito” de Luis Fonsi, los vídeos siguen marcando tendencia. Y digo tendencia, pues más allá de la promoción del artista y su canción, son esos difusores de estereotipos, de ideologías, de moda y personajes que aún siguen siendo aspiracionales para las nuevas juventudes.
Es en estos clips que las marcas de ropa, licores, automóviles, accesorios y demás objetos de consumo encuentran la vitrina perfecta para propagarse en el mundo y saltar hasta miles de hogares que los ven en más de una ocasión.La inmediatez con la que hoy estamos acostumbrados a vivir ha dado lugar a una nueva variante de estos productos visuales: los lyric o vídeos de la letra, formato utilizado por los cantantes para estrenar sus sencillos acompañados de algo que ver en línea.
Había hecho ya mención de los visuales, otra versión a la que también acuden en la industria musical para acompañar los temas nuevos, cuando aún no se han lanzado a producir el vídeo en forma. Estas piezas son muchas veces utilizadas también en los conciertos.
Otra que se ha vuelto más común que hace unos años, es el “en vivo”. Cuando antes tenías que esperar a que saliera el VHS o el DVD del recital de tu artista favorito, ahora en la mayoría de las ocasiones es lo primero que encuentras en la red, previo al material en estudio.
Todo ello responde a la competencia que hacen los “smartphones”, pues con la facilidad de grabar en la mano, los fanáticos son capaces de grabar las dos o más horas completas de un concierto para posteriormente publicarlo en sus perfiles y con ello adelantarse al estreno de las canciones.
Licenciado en Comunicación Social por la Uadyhp3883@gmail.comHarnold Oswaldo Pérez Gómez / Instagram: @harnoldgomez
