Primeros desafíos del gobernador electo

Freddy Espadas Sosa (*)

El pasado 9 de julio el gobernador Rolando Zapata Bello (RZB) dirigió a todos los yucatecos un tardío pero muy atinado mensaje, en el cual reconoció sin ambages que el electorado había votado mayoritariamente por la alternancia política tanto a nivel federal como en el plano estatal.

Sobre el triunfo contundente de Andrés Manuel López Obrador, RZB señaló que el virtual presidente electo “entendió con claridad el ánimo y la circunstancia nacional”, y que los ciudadanos optaron por una alternancia “más profunda y significativa que cualquier otra alternancia anterior que la joven democracia mexicana haya respaldado.”

En el caso de Yucatán, RZB admitió que el cambio ha tocado a nuestras puertas al configurarse un esquema tripartidista en el sistema político y confirmarse que la mayoría de los electores votó por un cambio de partido para la conducción del Ejecutivo estatal. Consecuentemente, reconoció los resultados electorales, felicitó al gobernador electo Mauricio Vila Dosal y le ofreció realizar una transición respetuosa e institucional.

Con el mensaje aleccionador del gobernador se cierra un importante capítulo de la historia política reciente de Yucatán y al mismo tiempo se abren nuevas perspectivas para seguir impulsando el desarrollo económico, político, social y cultural de nuestra entidad.

En estas primeras reflexiones sobre los nuevos escenarios políticos que se están viviendo en Yucatán, consideramos que el nuevo gobernador enfrentará de inicio una serie de desafíos en el periodo de transición en curso, los cuales comentamos enseguida.

1. En cuanto al proceso de transición, es deseable que se incluya la participación de la sociedad civil y expertos del sector académico, a fin de que se garantice una total transparencia en la entrega-recepción de la administración estatal.

2. Con respecto a la integración del gabinete estatal, es evidente que durante la campaña electoral se adquieren deudas y compromisos de distinto tipo, los cuales se cobran precisamente con el reclamo de los puestos de gobierno. Resulta exigible que Vila Dosal no ceda a la insana tentación de armar su gabinete con “cuotas” y “cuates”. Por el contrario, para el bien de la sociedad y del desarrollo del estado, los ciudadanos demandamos que los principales cargos sean asignados a personas competentes y conocedoras del campo que se les va a encomendar, amén de ser elementos de reconocida honestidad.

3. Vila Dosal debe garantizar que ningún servidor público hará uso faccioso y partidista de las dependencias estatales. Decimos esto porque es harto conocido que en las administraciones pasadas, tanto del PAN como del PRI, varias instituciones fueron ilegalmente usadas por sus titulares para operar redes clientelares destinadas a construir sus futuras aspiraciones políticas. Tales fueron los casos de la Segey, utilizada sin recato alguno por Víctor Caballero Durán para apuntalar su precandidatura a la alcaldía de Mérida, y la Secretaría de Desarrollo Social, que sirvió como plataforma para impulsar las frustradas aspiraciones de Mauricio Sahuí al gobierno del Estado.

4. Es indispensable que el gobernador electo se ponga en sincronía con los nuevos aires de cambio que soplan en el plano federal y haga un compromiso explícito en torno a dos aspectos esenciales: el combate frontal a la corrupción y el ejercicio de un gobierno austero que restrinja los gastos dispendiosos, especialmente los referidos a la imagen y propaganda de la administración estatal.

5. Si bien no es dable regatear los 3.6 puntos porcentuales con los que Vila Dosal le ganó a Mauricio Sahuí, es evidente que se trata de un triunfo relativamente estrecho que le arroja al gobernador electo un margen endeble de legitimidad. Por tal razón, y dada la magnitud de su encomienda, el nuevo Ejecutivo deberá tender puentes de diálogo con todos los actores políticos y con las organizaciones de la sociedad civil, a fin de construir los consensos necesarios para definir y atender las prioridades que reclama el desarrollo integral de nuestro estado.

6. Rechazar las reverencias cortesanas y mantenerse abierto al escrutinio crítico de la sociedad, serán también elementos claves para ampliar la base de legitimidad del nuevo gobierno.

7. Finalmente, creemos que Mauricio Vila llega al Ejecutivo con una señalada debilidad: no conoce a profundidad la realidad socioeconómica de nuestro estado, debido a que su experiencia deriva principalmente de su positivo desempeño como alcalde de Mérida. Si bien la campaña electoral le permitió tener un acercamiento inicial a nuestros complejos problemas, es deseable que durante su ejercicio el gobernador mantenga un contacto permanente con los diversos sectores sociales y se haga presente especialmente en las regiones y microrregiones del interior del estado.

Sin perder nuestro espíritu analítico y crítico, por ahora digamos con legítimo entusiasmo: habemus presidente AMLO, gobernador Vila y alcalde Renán. Enhorabuena.— Mérida, Yucatán.

canek_1999@yahoo.com.mx

Profesor-investigador titular “C” de T.C. Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 31-A, de Mérida, Yucatán

 

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